(BUENOS AIRES).- Exequiel Zeballos y el director técnico de Boca, Rodolfo Arruabarrena, mantuvieron una charla cara a cara que empieza a definir el futuro del delantero en el club. El “Changuito” le transmitió sin vueltas su deseo de seguir en la institución y “pelear por un lugar en el equipo”.
El encuentro se dio en un momento determinante del mercado de pases. Arruabarrena busca resolver rápido la conformación del plantel y necesitaba una definición del jugador sobre si su intención era continuar o evaluar una salida. La respuesta del extremo fue positiva para Boca: su prioridad es quedarse.
La decisión de Zeballos no es un dato menor para el cuerpo técnico, que lo considera una pieza importante dentro del esquema. De hecho, el DT ya le había pedido a la dirigencia que hiciera un esfuerzo para renovarle el contrato, consciente de que el vínculo está cerca de entrar en su tramo final.
La renovación, la otra pata de la negociación
Más allá de la voluntad del futbolista, la continuidad de Zeballos en Boca tiene un condicionante contractual. El vínculo está cerca de vencer, una situación que preocupa a los dirigentes porque el atacante podría negociar libre en el corto plazo y marcharse sin dejar ningún beneficio económico. Por eso, en el club ya trabajan en una renovación que permita asegurar su permanencia.
Arruabarrena considera prioritario retenerlo dentro del plantel para el segundo semestre. El entrenador entiende que el “Changuito”, uno de los talentos más importantes del plantel, puede ser determinante en el nuevo ciclo si logra continuidad y confianza.
En ese contexto, la postura de Zeballos se interpreta como un gesto que acerca las posiciones. En un mercado en el que varios futbolistas analizan propuestas para irse, su intención explícita de quedarse es vista como una señal positiva para encaminar la renovación y despejar las dudas que sobrevolaban su futuro.
La señal del jugador llegó en el momento justo. La dirigencia sabe que no puede dejar que la situación se estire demasiado: hay decisiones deportivas que dependen de una resolución clara en el corto plazo. Si el contrato no se resuelve rápido, el club podría verse obligado a tomar otro camino.
Ahora la pelota pasa a la negociación formal. Si Boca logra acordar los términos del nuevo contrato, el “Changuito” no solo continuará en el plantel sino que se perfila como una de las piezas clave del ciclo que conduce Arruabarrena.
El mensaje ya está dado. Zeballos quiere quedarse y el entrenador toma nota mientras el club apura las gestiones para blindar a uno de sus talentos. La definición, salvo un giro inesperado, debería llegar antes de que el mercado de pases empiece a moverse con mayor intensidad.
