(BUENOS AIRES).- Boca recibió una noticia que le cambia los planes de cara al cierre del mercado de pases. La AFA le confirmó una alternativa reglamentaria para extender el período de incorporaciones si logra concretar una transferencia o cesión de un futbolista al exterior. La ventana de transferencias cierra el martes 21 de julio a las 18:00, pero con este mecanismo el club podría sumar refuerzos hasta el 2 de septiembre a las 18:00.
La normativa beneficia a los clubes argentinos que transfieran o cedan un jugador fuera del país después del cierre inicial del libro de pases. La confirmación de la AFA representa un alivio para los planes de Juan Román Riquelme y del entrenador Rodolfo Arruabarrena, quienes todavía analizan la posibilidad de sumar una pieza más al plantel.
El Consejo de Fútbol ya cumplió con varias de las posiciones que había marcado el Vasco Arruabarrena como prioritarias. El club incorporó nombres de jerarquía en este mercado, pero la dirigencia no descarta aprovechar una oportunidad de último momento si aparece un jugador que eleve la calidad del equipo.
Uno de los puntos que evalúa la directiva es la necesidad de liberar un cupo en el extranjero para activar la extensión del plazo. Una salida al fútbol europeo o a otra liga foránea no solo beneficiaría al jugador en cuestión, sino que le abriría la puerta a Boca para reemplazarlo sin apuros.
La extensión del mercado le permite a la dirigencia de Riquelme manejar los tiempos con mayor tranquilidad. En lugar de apresurar una negociación antes del 21 de julio, Boca puede esperar las oportunidades que suelen aparecer en agosto, cuando el fútbol europeo mueve sus fichas más importantes y se reconfiguran varios planteles. El propio club reconoce que no debe incorporar por obligación, sino encontrar futbolistas que puedan competir por un lugar y transformarse en alternativas reales dentro del esquema de Arruabarrena.
La decisión de la AFA le da un respiro a la planificación del entrenador, quien ya trabaja con el plantel para los próximos desafíos del semestre. La intención del Vasco es contar con variantes competitivas en todas las líneas para pelear en cada frente, y la chance de sumar una última incorporación se mantiene intacta. Si Boca concreta una salida al exterior, tendrá más de un mes extra para analizar nombres y negociar sin la presión del reloj.
Con la ventana de julio a punto de cerrarse, la pelota ahora está del lado de las posibles ventas. Si en las próximas horas el club concreta la salida de algún futbolista al exterior, Riquelme tendrá hasta el 2 de septiembre para negociar el refuerzo que busca. La puerta, que parecía cerrarse, sigue abierta para el Xeneize.
