(BUENOS AIRES).- "Me enorgullece mucho ser la hija de Andrea del Boca, no por lo que significa para los de afuera, sino por lo que significa para mi corazón". Con esas palabras, Anna Del Boca quebró a su madre en la recreación del "congelados" que Andrea Del Boca no pudo vivir en Gran Hermano Generación Dorada. La actriz no contuvo las lágrimas.
La participación de Andrea en el reality terminó antes de que se diera esa dinámica en la que los jugadores quedan inmóviles mientras alguien les habla. Por eso, La Jugada, el programa de stream donde participa Anna, decidió organizarle una versión propia.
En el ciclo que se emite por el streaming de Telefe, madre e hija se pararon una frente a la otra. Andrea simuló el congelamiento y Anna Del Boca, con la voz cargada de emoción, comenzó a dedicarle su mensaje.
Después de esa primera reflexión, la joven profundizó sus palabras con otra frase que también conmovió. "Andrea del Boca se cae, se levanta, se enoja, se ríe, llora, falla, gana, pero siempre crece. Estoy muy orgullosa de ser tu hija, y creo que se nota por cómo he hablado de vos siempre", dijo Anna.
Andrea escuchaba en silencio, pero al oír la admiración y el cariño de su hija rompió en llanto. La emoción le ganó a la actuación y las lágrimas corrieron sin que pudiera evitarlo.
Anna Del Boca remarcó que el orgullo que siente no pasa por lo que su madre representa para el público, sino por lo que significa en su vida personal. La joven, que participa como panelista en La Jugada, ya había defendido a Andrea en anteriores emisiones y volvió a mostrarse firme en su admiración.
El momento alcanzó su punto más íntimo cuando Anna le dijo "Te amo, mamá" y le dio un beso en el cachete, mientras a la actriz se le seguían cayendo las lágrimas.
La escena ocurrió fuera de la casa más famosa del país, pero tuvo una carga afectiva que el formato original del reality rara vez consigue. Andrea Del Boca, que había quedado eliminada sin atravesar esa instancia, terminó viviendo un congelados distinto: sin cámaras de Gran Hermano, sin competencia de por medio y con la persona más importante de su vida como protagonista.
