(BUENOS AIRES).- La Selección Argentina encara los octavos de final del Mundial 2026 con un dato que refuerza el optimismo: el historial ante Egipto, su próximo rival, es completamente favorable. Dos partidos jugados, dos triunfos, ocho goles a favor y cero en contra resumen una paternidad que ilusiona a la Scaloneta.
El primer cruce entre selecciones mayores se remonta a los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928, cuando la Albiceleste goleó 6-0. Esa actuación, la más abultada del expediente, dejó una marca que todavía perdura.
El segundo capítulo llegó ochenta años después, en 2008, con un amistoso disputado en El Cairo. Argentina volvió a imponer su jerarquía y se llevó la victoria por 2-0, confirmando la superioridad sudamericana en el mano a mano. En total, los dos enfrentamientos dejaron un saldo de ocho goles convertidos y valla invicta, una estadística que combina eficacia ofensiva y solidez defensiva cada vez que la Selección se midió con los africanos.
El compromiso por los octavos de final del Mundial 2026 agrega, sin embargo, un capítulo inédito: será la primera vez que ambos seleccionados midan fuerzas en una Copa del Mundo. Hasta ahora, ningún choque oficial ni amistoso había coincidido con la cita máxima del fútbol, lo que le da un condimento especial a un duelo que nadie esperaba en esta instancia.
Argentina llega como vigente campeona mundial, tras una clasificación sufrida frente a Cabo Verde, mientras que Egipto intenta dar el golpe con su emblema, Mohamed Salah, como principal carta ofensiva. Del lado albiceleste, Lionel Messi lidera a un equipo que busca pisar fuerte en la fase decisiva del certamen. La presencia de ambos cracks en cancha convierte al partido en uno de los atractivos de esta ronda de octavos.
El historial alimenta la confianza del plantel argentino de cara al encuentro, pero en instancias de eliminación directa los antecedentes pesan solo como referencia. El Mundial 2026 plantea un escenario completamente distinto, con ambos equipos obligados a ganar para seguir con vida en el torneo.
La cita está puesta. El ganador avanzará a cuartos de final y escribirá un nuevo renglón en el cruce entre ambos países, en lo que promete ser un choque de máxima tensión en el que Argentina defenderá su corona y Egipto buscará la hazaña.
