(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena encendió las alarmas en Boca apenas el interés del Porto por uno de sus titulares se convirtió en una preocupación concreta para el cuerpo técnico. "Arruabarrena lo puede perder", resumieron desde el entorno del entrenador, justo cuando el mercado de pases empieza a moverse.
El presidente Juan Román Riquelme maneja el tema con cautela pero con límites muy claros. Si bien la intención de la dirigencia es aligerar la plantilla con algunas ventas —de hecho ya trabaja para cerrar la transferencia de Exequiel Zeballos—, no piensa regalar a ninguna de las figuras jóvenes que hoy son pilares del once que para Rodolfo Arruabarrena es inamovible.
Desde el Norte de Portugal los sondeos ya son varios, aunque Riquelme todavía no recibió una propuesta formal. A los interesados les dejó un mensaje directo: el jugador solo se irá si alguien pone sobre la mesa la suma exacta que Boca considera innegociable. Nadie, por ahora, se acercó a ese número.
El futbolista que desvela al Porto y que el Vasco Arruabarrena no quiere perder es Milton Delgado. El volante surgido de las inferiores del Xeneize tiene contrato hasta diciembre de 2028 y su valor de mercado, según el sitio especializado Transfermarkt, asciende a 10 millones de euros. Su cláusula de rescisión, en tanto, está fijada en 15 millones de dólares.
Los otros gigantes que lo miran
La disputa por Delgado no se limita a Portugal. Otros cuatro clubes europeos siguen de cerca sus pasos y están listos para mover ficha apenas el mercado lo permita: Trabzonspor, Bologna, Napoli y Benfica tienen al mediocampista en sus agendas y la competencia podría elevar el precio si Boca decide negociar.
Por lo pronto, en Brandsen 805 entienden que las próximas semanas serán clave. Las propuestas concretas todavía no llegaron al escritorio de Riquelme, pero la sensación puertas adentro es que los llamados se intensificarán pronto. El Consejo de Fútbol mantiene la postura de no sentarse a hablar por debajo de la cláusula y el propio Delgado, mientras tanto, sigue entrenándose bajo las órdenes de Arruabarrena a la espera de una definición que por ahora no tiene fecha cierta.
