BOCA JUNIORS

“Esto de la grieta no voy a estar”: Arruabarrena unió a Riquelme y Delgado

 

El entrenador juntó a jugadores, dirigentes y empleados para fortalecer la unión.

 
Arruabarrena
Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- “Esto de la grieta y estas pelotudeces políticas, yo no voy a estar”. La definición la soltó Rodolfo Arruabarrena apenas asumió, y el viernes 10 de julio de 2026 la respaldó con un gesto concreto: reunió a todo el plantel de Boca, a Juan Román Riquelme, a Marcelo Delgado y a los empleados del club en un almuerzo en el restaurante Mangrullo, a metros del predio de Ezeiza.

La comida se extendió durante el mediodía justo después del entrenamiento. El Vasco y su cuerpo técnico organizaron la invitación con un objetivo explícito: fortalecer la unión del grupo antes de una seguidilla de partidos que no admite fisuras. En la mesa convivieron futbolistas, dirigentes y trabajadores del club, un esquema poco frecuente que el entrenador repitió apenas iniciado su segundo ciclo.

Arruabarrena busca que la cohesión interna sea la plataforma de acá a fin de mes. La agenda lo exige: Boca vuelve al ruedo oficial el jueves 16 de julio frente a Sarmiento de Junín, por los 16avos de final de la Copa Argentina, una semana después recibe a O’Higgins en La Bombonera en la ida del playoff de la Copa Sudamericana, y el domingo 26 visita a Riestra por el torneo local antes de viajar a Chile para la revancha copera el 30 de julio.

En pleno rearmado del equipo, el técnico fue directo sobre lo que espera de sus dirigidos. “Voy a tratar de hacer todo lo posible para que se sientan identificados con el equipo. Que no escuchen y lean, el que tiene el ADN de Boca, sea oficialista y oposición quiere que Boca gane. Lo digo porque tengo ejemplos cercanos”, planteó tras el último amistoso de pretemporada.

El mensaje no dejó margen para lecturas políticas. “El que tiene el ADN Boca quiere ganar. Esto de la grieta y estas pelotudeces políticas, yo no voy a estar. Yo lo que voy a tratar de hacer es un equipo que el hincha de Boca se sienta identificado”, agregó el Vasco. La misma línea que bajó en el almuerzo de Mangrullo, donde insistió en que “lo único que importa del ADN Boca es salir campeón”.

El gesto con empleados y dirigentes fue leído puertas adentro como una señal de que Arruabarrena pretende soldar cualquier cortocircuito heredado y blindar el día a día en Ezeiza. No hubo discursos formales durante el almuerzo, pero la presencia conjunta de Riquelme y Delgado compartiendo un plato con los jugadores le dio cuerpo a la idea de unidad que el cuerpo técnico machaca desde el arranque de la pretemporada.

Boca tiene la primera prueba concreta el jueves 16 a las 21.45 ante Sarmiento, en el inicio de un calendario que en quince días definirá buena parte de sus aspiraciones en el semestre.