La segunda etapa de Rodolfo Arruabarrena en Boca comenzó con medidas contundentes. Apenas iniciado su nuevo ciclo, el entrenador avanzó con una profunda evaluación del plantel y definió quiénes no formarán parte de sus planes para afrontar el Torneo Clausura y la Copa Sudamericana.
Las primeras decisiones ya generaron impacto puertas adentro, debido a que varios futbolistas recibieron una comunicación que cambia por completo su panorama para el segundo semestre.
Los jugadores que quedaron afuera del proyecto
Las salidas de Edinson Cavani y Ander Herrera marcaron el comienzo de la reestructuración. Ambos futbolistas rescindieron sus contratos de común acuerdo, a pesar de que todavía les restaban varios meses de vínculo con la institución.
Sin embargo, no fueron los únicos afectados por las decisiones del cuerpo técnico.
Según trascendió, Juan Barinaga, Marcelo Weigandt, Agustín Martegani y Lucas Janson fueron informados de que no serán tenidos en cuenta y deberán encontrar una salida durante este mercado de pases.
La postura del entrenador es clara: quienes no entren en la planificación deportiva tendrán que resolver su situación cuanto antes para evitar quedar relegados durante toda la temporada.
Los casos particulares que preocupan en Boca
Uno de los nombres que más llama la atención es el de Agustín Martegani. El mediocampista no sumó minutos oficiales durante la última temporada y acumula más de un año alejado de la competencia.
También aparece el caso de Lucas Janson, quien comenzó el año con participación debido a distintas bajas en ataque, pero perdió terreno con el correr de los meses. En su registro reciente apenas figura una asistencia en cuatro encuentros disputados.
Por otra parte, Juan Barinaga y Marcelo Weigandt tampoco lograron consolidarse en el lateral derecho, una posición que Boca pretende reforzar durante este mercado.
Boca acelera una renovación profunda del plantel
La decisión de Arruabarrena forma parte de un proceso más amplio que busca modificar la estructura del equipo para la segunda mitad del año.
El entrenador pretende trabajar con un grupo reducido y competitivo, por lo que la dirigencia ya comenzó a gestionar posibles salidas mientras negocia nuevas incorporaciones.
En este contexto, los futbolistas declarados prescindibles deberán analizar ofertas en las próximas semanas. De lo contrario, corren el riesgo de entrenarse al margen del plantel principal mientras Boca continúa avanzando con la renovación impulsada por el nuevo cuerpo técnico.
Las primeras medidas ya fueron tomadas y el mensaje quedó claro: Arruabarrena quiere un Boca diferente y no dudará en realizar cambios profundos para conseguirlo.
