(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena apartó a Exequiel Zeballos del plantel de Boca Juniors. La decisión sacudió al mundo xeneize porque el Changuito es uno de los proyectos más valiosos del club. El motivo no pasa por lo futbolístico sino por la incertidumbre contractual: su vínculo vence en diciembre y todavía no hubo acuerdo para renovarlo.
Zeballos tiene contrato hasta fin de año y la falta de definición incomoda al cuerpo técnico. Arruabarrena quiere resolver cuanto antes si el delantero seguirá ligado a Boca, para planificar la temporada sin distracciones. La fuente oficial del club evitó dar precisiones sobre el estado de las negociaciones.
El propio jugador habría manifestado su intención de emigrar al exterior. El fútbol europeo ya lo tiene en la mira y esa postura tensiona aún más la relación. La posibilidad de una salida en este mercado de pases es concreta, según admiten en el entorno del plantel.
Arruabarrena optó por apartarlo momentáneamente hasta que se aclare su situación contractual. La medida responde a una política general del entrenador: busca ordenar el plantel y concentrarse en jugadores comprometidos al ciento por ciento con el proyecto, en una etapa donde analiza varias salidas y reacomodamientos. El técnico pretende trabajar únicamente con quienes estén enfocados en los objetivos deportivos de Boca para la temporada que se avecina.
La pretemporada del equipo ya arrancó con decisiones fuertes y el caso Zeballos es la más resonante. Puertas adentro del club reconocen que la definición sobre el futuro del delantero no puede dilatarse, porque condiciona la planificación del cuerpo técnico y también las cuentas de la tesorería xeneize.
Un plantel en reestructuración
Arruabarrena valora las condiciones de Zeballos y lo considera un futbolista diferencial, capaz de desequilibrar en el uno contra uno. Por eso la puerta no está del todo cerrada: si el jugador resuelve su continuidad, podría volver a ser tenido en cuenta. La decisión final está en manos del futbolista y de su representante.
La dirigencia, encabezada por Juan Román Riquelme, deberá tomar una resolución clave en los próximos días: venderlo ahora o arriesgarse a perderlo sin costo en pocos meses. El mercado de pases de Boca está en pleno movimiento y el caso Zeballos se convirtió en uno de los focos principales. Desde el Consejo de Fútbol monitorean ofertas y analizan alternativas para no desfinanciar al club.
Mientras el Changuito espera propuestas del exterior, Arruabarrena dejó en claro que no quiere zonas grises. La resolución de su futuro se definirá en el corto plazo y marcará una de las primeras grandes maniobras del nuevo ciclo en Boca Juniors. Si no hay acuerdo para renovar o una postura clara del jugador, su salida parece el escenario más probable antes del cierre del libro de pases.
