(BUENOS AIRES).- "Arruabarrena no tiene definido al primer marcador central titular", reveló el periodista Claudio Civiello en Radio Continental. La frase expone el giro rotundo que podría vivir Lautaro Di Lollo en Boca: de ser una pieza fija con Claudio Úbeda a quedar relegado en la consideración del nuevo técnico, Rodolfo Arruabarrena.
Con el interinato de Úbeda, Di Lollo había ganado un lugar que parecía inamovible. "Tenía mucho lugar con Claudio Úbeda" y, cuando antes era titular indiscutido, el zaguero central respondió con regularidad cada vez que le tocó entrar y se transformó en un nombre repetido en la pizarra inicial.
Sin embargo, el arribo del Vasco modificó el tablero. Rodolfo Arruabarrena empezó a mover las piezas apenas puso un pie en el predio y, según la información de Civiello, ya puso a Di Lollo a la misma altura que Nicolás Figal. La dupla central que hasta hace semanas llevaba un dueño claro ahora queda envuelta en un signo de pregunta.
En ese lote de zagueros que se juegan un puesto, Rodolfo Arruabarrena "comienza a analizarlos" sin dar ventajas. Mientras define el once para el semestre cargado que se avecina, el Vasco evalúa rendimientos y características, y por ahora nadie picó en punta.
La consideración puertas adentro
Aunque el escenario se complicó para Di Lollo, su nombre no fue descartado de plano. Cerca del cuerpo técnico aseguran que "Rodolfo Arruabarrena lo tiene en alta consideración si llega a quedarse". La frase trae un matiz clave: su continuidad tampoco está garantizada porque el club "está a la espera de ofertas por sus servicios".
Así, el defensor que antes no faltaba nunca se mueve ahora en una doble incertidumbre: debe convencer a un DT que no le asegura la titularidad y, al mismo tiempo, convive con la posibilidad de que el mercado le abra una puerta de salida. La pretemporada será el escenario donde Rodolfo Arruabarrena termine de inclinar la balanza.
