(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena no definió aún el once de Boca para el debut en la Copa Sudamericana ante O’Higgins de Chile y mantiene “una duda en el equipo titular y analiza una modificación para el encuentro clave”. El entrenador evalúa un cambio respecto del equipo que viene de vencer a Sarmiento por la Copa Argentina.
El Xeneize llega “con la necesidad de volver a ser protagonista en una competencia internacional después de quedar fuera de la Copa Libertadores”. Con un plantel renovado y la llegada de refuerzos, el duelo en La Ribera aparece como una prueba exigente para encaminar el objetivo continental.
La principal incógnita de Arruabarrena está en el mediocampo. El cuerpo técnico analiza si conservar un esquema de equilibrio o inclinarse por una variante más ofensiva. “Una de las grandes novedades sería la presencia de Leandro Paredes desde el inicio”, quien volvió al club luego de su participación con la Selección Argentina en el Mundial y se perfila para ser titular en un partido donde Boca necesita jerarquía y experiencia.
En defensa, “la molestia física de Leandro Lozano abrió la posibilidad de que Dylan Gorosito ocupe el lateral derecho”. La alternativa se trabajó en los entrenamientos y podría convertirse en uno de los cambios obligados que deba implementar el Vasco.
Además de Paredes, “la llegada de futbolistas como Álvaro Montero, Sebastián Villa y el regreso de Paredes generan expectativas en los hinchas”. Los tres futbolistas aportan jerarquía para una serie eliminatoria que exige un salto de calidad y representan la apuesta del club por volver a ser competitivo fuera del ámbito local.
El cruce contra O’Higgins es una prueba importante para el ciclo de Arruabarrena. El entrenador busca consolidar una idea de juego y aprovechar la competencia internacional para devolverle protagonismo al equipo. La Copa Sudamericana aparece como uno de los grandes objetivos del semestre, y avanzar de ronda sería un impulso para un plantel que necesita recuperar confianza.
Por eso, el cuerpo técnico analiza cada detalle antes de definir la formación definitiva. La prioridad es encontrar un equipo equilibrado, con capacidad para atacar pero también con la solidez necesaria para afrontar una serie internacional de ida y vuelta. Los refuerzos empiezan a ganar terreno y podrían tener su estreno en una noche clave para el Xeneize.
La formación final se conocerá poco antes del partido. Todo indica que Arruabarrena apostará por una mezcla de experiencia, juventud y las nuevas incorporaciones para buscar un resultado favorable en el inicio de la llave y llegar con ventaja a la revancha en Chile.
