(BUENOS AIRES).- “La dupla titular no está clara pero sí el hecho de que a un centrodelantero lo acompañará siempre un extremo”, describieron desde el predio sobre el primer parado de equipos que hizo Rodolfo Arruabarrena en su segunda etapa al frente de Boca. Este miércoles, en Boca Predio, el técnico plantó dos formaciones con esquema 4-3-1-2 y en ninguna dispuso doble nueve, una señal táctica que rompe con lo hecho durante el primer semestre.
De un lado, Miguel Merentiel fue acompañado por Leonel Flores; del otro, Milton Giménez compartió la delantera con Ángel Romero. La decisión de Arruabarrena apunta a que un centrodelantero tenga siempre un extremo como socio en ataque.
La búsqueda de Villa y la ausencia de Bareiro
Ese lugar de extremo podría ser ocupado por Sebastián Villa, por quien el club negocia. “Con la búsqueda de Sebastián Villa se puede inferir que será el acompañante de Adam Bareiro o quien sea elegido como el centrodelantero titular”, explicaron desde la práctica.
Adam Bareiro, justamente, no formó parte del ensayo de fútbol. Continúa recuperándose de un doble desgarro que sufrió sobre el final del primer semestre, y Arruabarrena no lo utilizará hasta que esté al ciento por ciento desde lo físico.
La competencia en la delantera se achicó aun más tras la rescisión del contrato de Edinson Cavani. Con ese lugar vacante, el técnico ya pidió incorporar un atacante. “Dentro de las posiciones que pidió el Vasco está la de un atacante, lo cual hace creer que habrá más movimientos en esa parte de la cancha”, señalaron en la crónica de la jornada.
Rodolfo Arruabarrena tiene por delante dos amistosos de pretemporada antes de los compromisos por los puntos, que incluirán instancias de eliminación directa en la Copa Argentina y la Sudamericana.
