BOCA JUNIORS

Arruabarrena pidió un central y Boca sueña con un viejo anhelo de Riquelme

 

El presidente xeneize reactivó contactos por el zaguero uruguayo.

 
Rodolfo Arruabarrena
Rodolfo Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- El presidente de Boca, Juan Román Riquelme, ya trabaja para darle al entrenador Rodolfo Arruabarrena el refuerzo que tanto le pidió: un zaguero central de categoría internacional. La dirigencia xeneize tiene en la mira a un defensor uruguayo con presente en el fútbol europeo y busca avanzar en las gestiones para sumarlo al plantel.

La idea de Riquelme es consentir al Vasco con un marcador central de probada experiencia, justo en un puesto que el DT considera clave para afrontar los compromisos del semestre. El nombre que seduce al Consejo de Fútbol es el de un jugador de selección, formado en el exterior y con rodaje en competencias internacionales.

Arruabarrena lo espera con los brazos abiertos. La chance de sumar a un futbolista de ese estilo encaja a la perfección en el esquema que el técnico pretende para Boca. La búsqueda apunta a un perfil que combine marca firme, buena salida y oficio en los duelos individuales. Riquelme pretende que el zaguero arribe al plantel en estos días para cumplirle al pedido de Arruabarrena.

El apuntado es José María Giménez, defensor central del Atlético de Madrid y de la selección uruguaya. Riquelme lo considera un viejo anhelo personal y ahora reactivó los contactos para intentar traerlo al fútbol argentino en este mercado de pases.

Giménez viene de disputar 22 partidos oficiales en la temporada 2025/2026 con el Atlético de Madrid, en los que registró un gol y dos asistencias. Su campaña estuvo marcada por la falta de continuidad debido a problemas físicos que limitaron su presencia en el once titular del conjunto español.

El presente y el contrato de Josema

El zaguero charrúa tiene contrato con el club español hasta el 30 de junio de 2028, tras haber rubricado su última renovación en octubre de 2023. Ese vínculo de largo plazo representa el principal obstáculo para Boca, ya que cualquier transferencia requeriría negociar con el Atlético de Madrid y asumir una compensación económica elevada.

En la Ribera son optimistas, pero saben que la operación no será sencilla. El próximo paso de la dirigencia será presentar una oferta formal para conocer la predisposición del jugador y del club madrileño, mientras Arruabarrena aguarda por la llegada de su defensor de jerarquía.