(BUENOS AIRES).- La lesión de Adam Bareiro encendió las alarmas en Boca y Rodolfo Arruabarrena fue consultado por la posibilidad de sumar un centrodelantero. El entrenador dejó en claro que la situación será evaluada junto a la dirigencia, mientras el delantero paraguayo sufre una nueva molestia que retrasa su regreso.
Bareiro sintió una nueva molestia durante su recuperación y su vuelta a las canchas se demoró más de lo esperado. Esta situación generó preocupación en el cuerpo técnico, que lo consideraba una pieza importante para el armado ofensivo en el inicio del ciclo de Arruabarrena.
El Vasco explicó que la decisión sobre un posible refuerzo se tomará en conjunto con la dirigencia. El entrenador confía en los jugadores del plantel, pero entiende que la baja del paraguayo obliga a revisar las prioridades del mercado de pases.
Miguel Merentiel aparece como el principal candidato para ocupar el centro del ataque en el arranque de la competencia. El uruguayo ya tiene experiencia en ese puesto, aunque el cuerpo técnico también valora su capacidad para moverse por otros sectores del frente ofensivo.
La dirigencia, encabezada por Juan Román Riquelme, ya analiza opciones para sumar un delantero de jerarquía. Sin embargo, encontrar un atacante que se adapte rápido y que cumpla con las condiciones económicas y deportivas no será sencillo.
Arruabarrena busca darle más movilidad al equipo y por eso también pidió la llegada de un extremo. La idea es construir un Boca más dinámico, con delanteros que puedan complementarse y no depender solo de una referencia de área.
Desde la llegada del entrenador, una de las cuestiones principales era definir quién ocuparía el lugar de referencia en el ataque. En un principio, Bareiro aparecía como el nueve titular, mientras que Merentiel era considerado una alternativa con características diferentes, más cercana a un segundo delantero. La lesión del exdelantero de San Lorenzo modificó ese escenario por completo.
Arruabarrena pretende un equipo que no dependa únicamente de una referencia dentro del área. El cuerpo técnico no busca incorporar por incorporar: quiere un futbolista que pueda adaptarse rápidamente a la idea de juego, que aporte goles, presencia ofensiva y capacidad para sostener la presión de jugar con la camiseta de Boca.
Boca ya venía analizando movimientos en ataque, aunque la prioridad había estado puesta en otras posiciones. Ahora, la baja del delantero paraguayo puede acelerar una decisión que parecía más pensada a futuro.
Por ahora, el entrenador mantiene la calma, pero sabe que la elección del goleador será clave. Riquelme y el Consejo de Fútbol deberán definir si salen al mercado en este semestre o apuestan por las alternativas que ya tienen en el plantel mientras esperan la evolución de Bareiro.
