(BUENOS AIRES).- “Ahora los papeles los están del lado de Boca, es Boca el que tiene que firmar los papeles”, dijo el periodista Martín Costa al explicar por qué se demora el anuncio oficial del pase de Villa a Boca. La diferencia económica que trababa la negociación ya está resuelta, pero la dirigencia del club aún no estampó la firma que concrete la llegada del colombiano.
Costa contó que en las últimas 48 horas la brecha económica “ya no existe” y que las partes ya pactaron la forma de pago y la cuenta donde se depositará el dinero. “Ya hay un acuerdo en la forma de pago, ya se pusieron de acuerdo en qué cuenta, de qué manera”, precisó el periodista. El acuerdo total reavivó las expectativas de que el delantero se sume al plantel xeneize.
Sin embargo, la operación no se terminó de cerrar porque la documentación quedó en poder de Boca. “Lo que sí me dijeron que para que eso ocurriera, lo que tiene que pasar ahora es que Boca tiene los papeles”, señaló. Y añadió: “No sé si firma el presidente, el secretario”, graficando la indefinición que reina en los despachos del club.
Para destrabar el traspaso, Villa hizo una concesión económica clave: resignó por completo la deuda que el club Independiente mantenía con él. “Termina resignando la deuda que tenía Independiente con él, la deja”, reveló Costa. Se trata de un monto que el Rojo le adeudaba al colombiano, quien decidió perdonarlo para allanar su incorporación al club de la Ribera.
Además, el futbolista aceptó de Boca un contrato inferior al que pretendía en un principio. Según describió Costa, arregló “un contrato menor del que él creía”, lo que allanó el camino para el entendimiento financiero entre las partes. La cesión en ambos frentes —la deuda con Independiente y el sueldo pretendido— fue determinante para que las cifras cerraran.
La insistencia del colombiano por vestir la azul y oro no pasó desapercibida puertas adentro. Costa contó que el atacante “demostró en estos últimos días, y había tantas ganas de ir, que ha generado internamente en Boca mucho ruido”, dando a entender que su postura también presionó a los dirigentes para alcanzar el preacuerdo. Esa determinación del jugador, sumada a las concesiones económicas que puso sobre la mesa, aceleró las negociaciones en los últimos dos días.
El pase ahora aguarda la rúbrica de las autoridades de Boca, el último paso formal para que Villa se convierta en refuerzo xeneize y el club anuncie su presentación oficial. La pelota quedó del lado de la dirigencia, que debe resolver quién estampa la firma y cuándo se cierra definitivamente la incorporación del colombiano al plantel que conduce Fernando Gago.
