(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena ya perfiló el once titular con el que Boca Juniors debutará ante Sarmiento de Junín por la Copa Argentina, en el inicio de su segundo ciclo como entrenador del Xeneize. La formación mezcla experiencia con una fuerte apuesta por los juveniles.
El probable equipo que pondría el Vasco tendrá a Leandro Brey en el arco; Leandro Lozano, Nicolás Figal, Ayrton Costa y Lautaro Blanco en la defensa; Santiago Ascacibar, Milton Delgado y Tomás Aranda en la mitad de cancha; y un tridente de ataque compuesto por Leonel Flores, Miguel Merentiel y Alan Velasco.
La principal novedad pasa por la responsabilidad que asumirá Tomás Aranda al vestir la camiseta número 10, un dorsal histórico que utilizaron figuras como Diego Maradona y Juan Román Riquelme. El juvenil tomó esa responsabilidad tras la salida de Edinson Cavani. Además, el partido marcará el estreno oficial del lateral Leandro Lozano como refuerzo, el único de los incorporados que integra la lista de convocados.
Para este debut, Boca sufrirá bajas de peso. Leandro Paredes no está disponible por su participación con la Selección Argentina en el Mundial 2026. Tampoco estarán los refuerzos Sebastián Villa y Álvaro Montero, quienes todavía no completaron la adaptación al plantel.
La idea de juego del Vasco
Arruabarrena busca devolverle al equipo una identidad basada en la presión alta y la intensidad. La inclusión de Aranda, Delgado y Flores desde el arranque confirma la intención de darle rodaje a las inferiores sin resignar el peso de jugadores experimentados como Figal, Merentiel o Velasco en todas las líneas.
El entrenador pretende un Boca más agresivo y con mayor protagonismo, que recupere una identidad más cercana a la historia del club. La apuesta por los juveniles refleja la decisión de abrirles espacio a las nuevas generaciones sin abandonar la jerarquía que aportan los futbolistas de mayor recorrido.
El estreno llega en un contexto de máxima exigencia: un partido de eliminación directa sin margen de error. Avanzar de ronda será el primer paso para que el nuevo ciclo gane en confianza y los hinchas empiecen a ver la mano del entrenador.
El segundo ciclo de Arruabarrena arranca con la obligación inmediata de ganar y con caras renovadas. La Bombonera será el primer escenario para probar si este nuevo Boca puede cambiar la energía y consolidar el protagonismo que pretende el Vasco. El objetivo de fondo es que el equipo retome rápido un funcionamiento que le permita competir en todos los frentes de la temporada.
