(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena ya sacó sus primeras conclusiones tras los amistosos de Boca y el diagnóstico es concreto: el cuerpo técnico necesita tres refuerzos puntuales para darle más jerarquía al equipo. El Vasco quedó conforme con la base del plantel, pero entiende que sin esas incorporaciones será difícil afrontar un semestre exigente.
Los puestos que aparecen como prioritarios son un defensor central, un volante o extremo y un centrodelantero. La idea no es sumar por sumar, sino incorporar futbolistas que puedan competir seriamente por un lugar en el once titular y que aporten características específicas que hoy el plantel no tiene del todo cubiertas.
En defensa, la búsqueda de un zaguero responde a la intención de contar con más seguridad y experiencia en la última línea. Arruabarrena quiere un central que le dé firmeza al bloque bajo, sobre todo pensando en el calendario cargado que se viene.
En ataque, el entrenador pretende sumar desequilibrio por las bandas y también una alternativa de peso en el área. Eso explica por qué uno de los apuntados es un volante con características de extremo, alguien capaz de romper líneas y darle amplitud al equipo, y por qué también se busca un centrodelantero que ofrezca presencia ofensiva en el área rival.
Sobre Kevin Zenón, Arruabarrena tiene una mirada terminante. Según la información compartida por el periodista Ezequiel Sosa, el entrenador no lo considera un extremo natural, sino un volante con capacidad para moverse por diferentes sectores del campo. La intención del cuerpo técnico es aprovechar al máximo sus virtudes: conducción, asociación y llegada desde segunda línea. Ubicarlo demasiado abierto, entienden, podría limitar algunas de sus mejores características.
El Vasco también bajó otra definición táctica. Al menos por ahora, no aparece como prioridad jugar con dos centrodelanteros juntos. La idea es armar un equipo con mayor equilibrio, movilidad y presencia en distintas zonas del ataque, donde los puntas se complementen con extremos o mediapuntas en lugar de acumular futbolistas en la misma posición.
Entre lo más rescatable de los primeros amistosos, Arruabarrena destacó el rendimiento de los juveniles Gorosito, Aranda y Flores. Los tres aprovecharon sus oportunidades y dejaron una muy buena impresión. El cuerpo técnico valora la personalidad que mostraron para jugar con la camiseta de Boca y competir junto a los futbolistas de mayor experiencia, algo que el entrenador considera clave para darle frescura al plantel.
Con ese panorama, Arruabarrena ya empieza a moldear su Boca. Hay conformidad con el material disponible y también una intención clara de sumar jerarquía en los puestos que identifica como claves. Mientras la dirigencia avanza con las gestiones por los refuerzos, el Vasco sigue ajustando el funcionamiento de un equipo que tendrá equilibrio, juveniles con protagonismo y un esquema pensado para potenciar a cada futbolista, empezando por el propio Zenón.
