(BUENOS AIRES).- Boca viaja a Salta para el amistoso de este sábado frente a Athletico Paranaense con dos bajas confirmadas por el cuerpo técnico que encabeza Rodolfo Arruabarrena: Tomás Aranda y Adam Bareiro no integran la delegación y se pierden el último ensayo antes del inicio oficial del semestre.
La ausencia de Aranda responde a una decisión de preservación física. El juvenil arrastra una seguidilla intensa de actividad tras su participación con la Selección Argentina y los minutos que sumó en los amistosos ante Defensa y Justicia. Por eso, Arruabarrena optó por preservarlo y evitar una sobrecarga muscular en plena pretemporada. La idea del cuerpo técnico es que el jugador llegue en plenitud al debut oficial y no arriesgarlo innecesariamente.
El caso de Bareiro es distinto. El delantero paraguayo todavía no se entrenó a la par del grupo porque continúa la recuperación de un doble desgarro. En el club señalaron que la evolución es positiva, pero no quieren acelerar los tiempos de puesta a punto. El objetivo es que Bareiro se sume progresivamente a los trabajos y pueda estar disponible para los primeros compromisos oficiales, como el cruce por Copa Argentina.
El partido ante Paranaense será el último test antes del arranque formal del semestre, y Arruabarrena lo utilizará para terminar de definir el equipo. El entrenador busca darle rodaje a la base titular y seguir probando variantes de cara a una temporada que asoma con exigencias inmediatas.
Boca viene de dejar buenas sensaciones en los ensayos anteriores, pero el enfrentamiento en el norte del país asoma como una prueba de mayor exigencia. La delegación xeneize ajusta los últimos detalles de la pretemporada con la mira puesta en llegar de la mejor manera al inicio de la competencia oficial.
Sin Aranda ni Bareiro en la convocatoria, la pretemporada se abre para que otros futbolistas del plantel sumen minutos y peleen un lugar en la consideración del entrenador. Cada aparición en cancha empieza a pesar, y las decisiones que se toman en esta etapa marcan el pulso de un semestre cargado de objetivos para Boca.
