(BUENOS AIRES).- El mercado de pases ya arrancó en Argentina y Boca se mueve rápido. Juan Román Riquelme escuchó el pedido de Rodolfo Arruabarrena y salió a buscar dos incorporaciones para el segundo semestre.
Rodolfo Arruabarrena, que asumió como entrenador, le hizo llegar una lista de necesidades al presidente. La dirigencia quiere cumplirle con al menos un fichaje en este mercado, y el nuevo cuerpo técnico espera refuerzos puntuales para potenciar el plantel.
Si bien Boca cuenta con defensores de jerarquía, Arruabarrena entiende que necesita más variantes en esa zona. Además, la búsqueda de un centrodelantero es otra de las prioridades, a pesar de que ya hay alternativas ofensivas en el club.
En concreto, Arruabarrena pidió un defensor central y un delantero centro. Riquelme ya trabaja en ambos frentes y la secretaría técnica analiza nombres para darle al entrenador las piezas que reclama.
Entre los apuntados para la defensa aparecen Kevin Lomónaco, Santiago Núñez, Gustavo Gómez y Gastón Hernández. La lista combina juveniles con proyección y un zaguero de experiencia como Gómez, a quien ven con buenos ojos para reforzar la última línea.
Para la delantera, los ojos están puestos en David Romero, de Tigre, y Jonathan Calleri, de San Pablo. Sin embargo, el ex Xeneize no tiene intención de regresar: por el momento, Calleri prefiere continuar en el fútbol brasileño y no sumarse al proyecto de Arruabarrena.
Con la negativa de Calleri, las gestiones podrían centrarse en Romero u otros nombres que surjan en los próximos días. Riquelme mantiene conversaciones y no descarta acelerar para que los refuerzos estén a las órdenes del Vasco cuanto antes.
