(BUENOS AIRES).- Carlos Palacios y Milton Giménez trabajaron a la par del grupo en el entrenamiento del lunes y ya están a disposición de Rodolfo Arruabarrena para la revancha del jueves ante O’Higgins, en Rancagua, por la Copa Sudamericana. El Vasco recupera dos alternativas en ataque justo antes de una parada decisiva para Boca, que busca revertir la serie en Chile.
Ambos delanteros arrastraban distintos problemas físicos que los habían marginado en el arranque del ciclo de Arruabarrena y se sumaron con normalidad a la práctica matutina. Los dos completaron la exigencia física sin limitaciones y tienen chances concretas de integrar la delegación que viajará a Chile.
A pesar de la recuperación, todo indica que la vuelta será gradual. “Es muy posible que sean parte del banco de suplentes”, admitieron desde el club, y quedará en manos del cuerpo técnico definir si suman minutos en el Estadio El Teniente o si se reservan para un partido posterior, cuando ya tengan más rodaje. La prioridad de Arruabarrena es no arriesgar recaídas en un duelo de eliminación directa.
Leandro Lozano es el nombre que asoma con más fuerza para reforzar el once. El lateral uruguayo dejó atrás un desgarro y “podría sumarse al equipo en estos días y ponerse a las órdenes de Arruabarrena”. Si el DT da el visto bueno, es posible que sea titular en Chile.
Quiénes siguen lesionados en Boca
Adam Bareiro atraviesa la situación más delicada entre los que no pueden jugar. El paraguayo se recupera de una lesión lumbar y ya se sometió a un bloqueo. Si el efecto no es el esperado, pasará por el quirófano y estará entre dos y tres meses fuera de las canchas. El parte médico que el club difundió la semana pasada en sus redes oficiales detalló la situación de cada futbolista, aunque la evolución de Bareiro sigue en evaluación. De ser positiva la respuesta al bloqueo, se sumará al grupo y de a poco empezará a ser tenido en cuenta por Arruabarrena.
Rodrigo Battaglia ya hace trabajos de kinesiología y algo de campo, pero todavía no se mueve junto al grupo. El volante incluso realiza algunos ejercicios, aunque en Boca estiman que recién en agosto podría quedar a disposición del cuerpo técnico.
Más lejos aparece Agustín Marchesín, quien sufrió rotura de ligamentos en el primer semestre y tiene una recuperación de largo plazo. El arquero deberá esperar varios meses más y es posible que recién pueda volver a finales de la temporada, aunque todavía no hay certezas sobre su regreso.
