(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena ya tiene en la mira tres extremos para Boca Juniors: Sebastián Villa, Tiago Palacios y Benjamín Rollheiser. El entrenador marcó el sector ofensivo por las bandas como una prioridad para el segundo semestre y el club ya negocia el regreso del colombiano, que encabeza la lista de deseos.
El cuerpo técnico entiende que Boca necesita sumar desequilibrio individual, velocidad y capacidad de romper líneas en el uno contra uno. Considera esas características fundamentales para mejorar el funcionamiento ofensivo, sobre todo en partidos cerrados donde hoy le falta explosión.
Arruabarrena puso a Villa como la opción número uno dentro de su análisis. Su velocidad y conocimiento del club lo ponen por delante de las alternativas. En el club consideran que puede aportar soluciones inmediatas en un sector donde el equipo mostró irregularidad.
Las otras dos cartas que maneja Arruabarrena son Tiago Palacios, de buen presente en el fútbol argentino, y Benjamín Rollheiser, un jugador con proyección y características técnicas que le gustan al cuerpo técnico. Ambos perfiles son seguidos de cerca por la dirigencia, aunque por ahora corren un escalón por detrás de la gestión principal.
El pedido de Arruabarrena es concreto: ampliar el ancho del campo y sumar piezas que desequilibren en el mano a mano. La intención es romper defensas cerradas con más variantes individuales y menos dependencia del juego interno, algo que los extremos están llamados a resolver dentro del nuevo sistema táctico que el cuerpo técnico quiere implementar desde el inicio de la pretemporada.
Las incorporaciones por afuera también están atadas a posibles salidas dentro del plantel actual. Boca evalúa movimientos en el frente ofensivo que liberen espacio y presupuesto para meter jerarquía. La conducción de Juan Román Riquelme trabaja junto al cuerpo técnico para equilibrar las necesidades deportivas con las posibilidades económicas, en un mercado cada vez más competitivo.
La dirigencia y Arruabarrena entienden que el éxito del proyecto dependerá en buena medida de cuánto pueda mejorar el equipo su poder de desequilibrio por las bandas. Por eso la búsqueda de extremos no es casual: el cuerpo técnico los considera piezas fundamentales del esquema que planea desplegar.
La planificación ofensiva ya está en marcha y el regreso de Villa aparece como la llave principal. Boca acelera la reconstrucción de sus bandas mientras el mercado de pases empieza a moverse y los sondeos por Palacios y Rollheiser siguen abiertos como alternativas concretas si la negociación principal no prospera.
