(BUENOS AIRES).- “Quedan 48 horas para el cierre del libro de pases. Mañana ya no escuchamos más ofertas.” Con ese ultimátum, Luis Fabián Artime, presidente de Belgrano, le puso un freno a las ilusiones de Boca Juniors por Lucas Passerini. El dirigente dejó en claro que hasta ahora no recibió ninguna oferta formal por el goleador y que el tiempo para negociar se agota.
Artime no solo marcó los plazos, sino que dimensionó a qué clase de jugador apunta el Xeneize. “Hoy es el Haaland sudamericano”, comparó el mandamás, y detalló el complejo esquema de propiedad del pase de Passerini: el Pirata tiene el 65 % de la ficha, el futbolista un 10 % y el 25 % restante pertenece a Unión La Calera de Chile. Cualquier transferencia, por lo tanto, obliga a negociar con el club chileno.
La institución cordobesa no atraviesa urgencias económicas ni deportivas con Lucas Passerini. “No tenemos riesgo ni necesidad de venderlo. Es más, le acabamos de comprar un 15 % más de su pase. Tiene contrato hasta diciembre de 2028 y no tiene cláusula de salida”, remarcó Artime. La compra reciente de ese porcentaje adicional refuerza la postura de no desprenderse del goleador de 32 años si no llega una cifra contundente.
El presidente también defendió el valor de Passerini en el mercado y rechazó de plano la idea de malvenderlo. “Hoy conseguir un número 9 al nivel de Lucas no es fácil. No hay muchos. Por más que digan que tiene 32 años, todos saben que los delanteros maduran a esa edad. Lucas hace mucho que está acá, sabe lo que es Belgrano y hoy con Uvita Fernández son los delanteros más importantes del equipo campeón. Eso tiene un valor. Yo no lo voy a regalar”, afirmó.
En medio de las negociaciones surgió la posibilidad de que Boca ofrezca a Juan Barinaga —lateral que no tiene lugar en el equipo de Rodolfo Arruabarrena— como parte de pago. Artime no cerró la puerta pero fue poco entusiasta: “El mejor refuerzo, insisto, es mantener el plantel. Si se va un jugador, reemplazaremos el puesto que se va”.
La alternativa de Lucas Passerini cobró fuerza en Boca Juniors después de las dificultades para cerrar la operación por David Romero con Tigre. Con el libro de pases a punto de clausurarse, el Xeneize necesita acelerar si quiere sumar un centrodelantero.
El mensaje de Artime es inequívoco: el reloj corre y mañana será tarde. La última palabra la tiene Juan Román Riquelme, que ahora cuenta apenas con un puñado de horas para decidir si presenta una oferta que satisfaga las exigencias de Belgrano.
