(BUENOS AIRES).- “Uno nota por ahí el cambio de varias cosas que estamos trabajando y ahora es el momento de mostrarlo. Lo que pasó es del pasado. Creo que lo que tenemos que saber es que de esa manera no nos alcanzó. Ahora, justamente con el nuevo cuerpo técnico, estamos trabajando para dar lo mejor en estos seis meses y para el futuro”.
La frase es de Santiago Ascacibar y describe el presente de un Boca que arranca el segundo ciclo de Rodolfo Arruabarrena con urgencias y caras nuevas. El Ruso será titular este jueves ante Sarmiento, por los 16avos de final de la Copa Argentina, en un mediocampo sin Leandro Paredes y con varios juveniles.
La ausencia del capitán obliga al Vasco a apoyarse en otros referentes, y Ascacibar asoma como el elegido para ordenar un equipo que saldrá con “una idea ofensiva para buscar la clasificación a octavos de final”, con nombres como Milton Delgado, Tomás Aranda y hasta Alan Velasco.
El volante arrastra una mochila pesada. Su expulsión ante Barcelona de Ecuador por la Copa Libertadores lo dejó afuera de los dos partidos decisivos de la fase de grupos frente a Cruzeiro y Universidad Católica, derrotas que terminaron por eliminar a Boca del certamen que más ilusionaba. Aquella noche en Guayaquil lo puso en el centro de las críticas y ahora busca revancha.
“Obviamente que eso lo tenemos desde el primer día que llegamos. Todos los partidos que nos quedan son importantes, obviamente por la institución que representamos también y por nosotros, porque es lo que nos propusimos y queremos seguir haciendo para el club”, señaló el Ruso en la previa del estreno oficial.
Tras el cruce con Sarmiento, Boca visitará a O’Higgins por la Copa Sudamericana, otro duelo de eliminación directa en el que Paredes tampoco estará disponible. Ascacibar volverá a ser el eje del mediocampo en un semestre cargado de definiciones.
Con el respaldo de Arruabarrena y la confianza del cuerpo técnico, el Ruso arranca el segundo ciclo con la posibilidad de asumir un rol de liderazgo que hasta acá le fue esquivo. La oportunidad de borrar aquella mancha en la Libertadores y convertirse en pieza central del nuevo Boca está sobre la mesa, y el jueves tendrá su primer examen.
