(BUENOS AIRES).- “Sí, ganar el Mundial ayuda, pero no garantiza el Balón de Oro. Para ganarlo, hay que haber sido el mejor jugador de la temporada, no solo en el Mundial”, publicó la cuenta oficial del premio apenas terminada la Copa del Mundo. La definición reavivó la discusión justo cuando la votación para el Balón de Oro 2026 arrancó el martes 21 de julio sin un favorito excluyente y con la certeza de que el ganador recién se conocerá en octubre.
España se consagró campeona al vencer 1 a 0 a la Argentina de Lionel Messi en la final del MetLife Stadium, pero la solidez colectiva de La Roja dispersa el voto entre varias figuras. Rodri fue elegido el mejor jugador del torneo por su manejo de los tiempos, aunque su temporada en el Manchester City apenas le dio una copa local. Lamine Yamal levantó la copa con 19 años y un protagonismo mediático enorme; sin embargo, su rendimiento en cancha quedó lejos de las expectativas: apenas un gol y ninguna asistencia en ocho partidos. Fabián Ruiz, en cambio, completó el doblete de Mundial y Liga de Campeones con el PSG, un hito que solo consiguieron doce futbolistas antes que él.
Kylian Mbappé y el propio Messi llegan al ballotage con pergaminos desparejos. El capitán francés fue el máximo goleador de la Copa del Mundo con diez tantos —el primero en alcanzar esa cifra en una sola edición desde 1970— y se convirtió en el goleador histórico del certamen con 22 gritos. También fue el máximo anotador de la Champions League y de La Liga, aunque su selección terminó cuarta y el Real Madrid tuvo uno de sus peores años en dos décadas. Messi, a los 39, embocó ocho goles y repartió cuatro asistencias, pero su floja actuación en la final y el hecho de jugar en la MLS para el Inter Miami CF le juegan en contra. France Football recordó que el premio puede recaer en un futbolista que no haya ganado títulos en la temporada, como le ocurrió a Cristiano Ronaldo en 2013, y subrayó que el rendimiento individual y la influencia a lo largo de todo el año pesan más que un solo torneo.
Harry Kane asoma como el favorito de las casas de apuestas, con un 26,5 % de probabilidades estimadas antes del Mundial. Con el Bayern Múnich firmó una temporada descomunal: 64 goles en 51 partidos, más de un tanto por encuentro. Ganó la Bundesliga y la Copa de Alemania, aunque quedó a las puertas de la final de la Champions y del propio Mundial. Su producción individual lo mantiene en la conversación pese a que Inglaterra apenas arañó el tercer puesto.
El vigente ganador, Ousmane Dembélé, repitió la Champions League con el PSG y metió 20 goles en la temporada, pero arrancó lesionado y en la selección francesa vivió a la sombra de Mbappé. Su compañero Khvicha Kvaratskhelia fue elegido el mejor jugador de la Champions y deslumbró con diez tantos y seis asistencias en el camino al título, aunque Georgia no clasificó al Mundial y eso le resta posibilidades. Erling Haaland, con 38 goles en el Manchester City y una Noruega que llegó a cuartos de final, y Jude Bellingham, motor de Inglaterra con siete conquistas, también pugnan por colarse en el podio.
Los parámetros que ordenan la votación
La revista France Football ajustó los criterios para esta edición. El primer parámetro sigue siendo el rendimiento individual sobre el terreno de juego. En segundo lugar se valoran los títulos colectivos obtenidos durante la temporada, pero dándole un peso importante al impacto directo que tuvo el jugador para conseguir esos trofeos. Como tercer elemento se evalúa el comportamiento y el juego limpio, una pauta que puede generar sorpresas en la decisión final de los cien periodistas de los primeros países del ranking FIFA.
Sin un nombre que descuelle sobre el resto, la carrera por el Balón de Oro 2026 se mantiene tan irresuelta como impredecible. El veredicto se develará en la gala del 26 de octubre.
