(BUENOS AIRES).- “Sí, ganar el Mundial ayuda, pero no garantiza el Balón de Oro. Para ganarlo, hay que haber sido el mejor jugador de la temporada, no solo en el Mundial”, es la frase con la que la página oficial del premio reavivó la ilusión argentina. La votación para el Balón de Oro 2026 comenzó el martes 21 de julio sin que el Mundial haya dejado un favorito excluyente, a diferencia de lo que ocurrió con Messi en 2023 o Modric en 2018. El ganador se conocerá en octubre y la definición, a cargo de 100 periodistas de los primeros países del ranking FIFA, se presenta más abierta que en otras ediciones.
España se consagró campeona del mundo al vencer 1 a 0 a la Argentina de Lionel Messi en la final, pero la solidez colectiva de La Roja dispersa el voto entre varias de sus figuras. Rodri, elegido mejor jugador del torneo, manejó los hilos del equipo con la misma jerarquía que en la Eurocopa 2024, aunque su temporada en el Manchester City apenas le dio una copa local. Lamine Yamal se convirtió en campeón mundial con 19 años y fue figura mediática, pero su rendimiento en Estados Unidos quedó lejos de lo esperado: un gol y ninguna asistencia en ocho partidos. Fabián Ruiz, en tanto, completó el doblete de Mundial y Liga de Campeones con el PSG, un hito que solo consiguieron doce jugadores antes que él.
Kylian Mbappé y Lionel Messi llegan al ballotage con pergaminos desparejos. El capitán francés terminó como máximo goleador de la Copa del Mundo con diez tantos —el primero en alcanzar esa cifra en una sola edición desde 1970— y se convirtió en el goleador histórico del certamen con 22 gritos. Además, fue el máximo anotador de la Champions League y de la Liga de España, aunque su selección quedó cuarta y el Real Madrid tuvo uno de sus peores años en dos décadas. Messi, a los 39, embocó ocho goles y repartió cuatro asistencias en el Mundial, pero su floja actuación en la final y el hecho de jugar en la MLS para el Inter Miami CF juegan en contra. La nota, firmada por Théo Troude y titulada “¿Puedes ganar el Balón de Oro sin ganar la Copa del Mundo?”, llevaba al rosarino como imagen principal y recordaba que cuatro de los últimos siete ganadores en año mundialista no levantaron el trofeo.
El artículo recorre los antecedentes que muestran que no es una condición obligatoria: en 2010 lo ganó el propio Messi, en 2014 Cristiano Ronaldo y en 2018 Luka Modric, todos sin haber salido campeones del mundo ese año. La pieza señaló que el premio reconoce el desempeño individual, los títulos de clubes y la influencia a lo largo de toda la temporada, no solo el torneo de selecciones.
El inglés Harry Kane asoma como el favorito de las casas de apuestas, con un 26,5 % de probabilidades estimadas antes del Mundial. Con el Bayern Múnich firmó una temporada descomunal: 64 goles en 51 partidos, más de un tanto por encuentro. Ganó la Bundesliga y la Copa de Alemania, aunque quedó a las puertas de la final de la Champions y del Mundial. Su producción individual lo mantiene en la conversación pese a que Inglaterra solo arañó el tercer puesto, su mejor resultado desde 1966.
El vigente ganador, Ousmane Dembélé, repitió la Champions League con el PSG y metió 20 goles en la temporada, pero arrancó lesionado y en la selección francesa vivió a la sombra de Mbappé. Su compañero Khvicha Kvaratskhelia, elegido mejor jugador de la Champions, deslumbró con diez tantos y seis asistencias en el camino al título, aunque Georgia no clasificó al Mundial y eso le resta posibilidades. Erling Haaland, con 38 goles en el Manchester City y una Noruega que llegó a cuartos de final, y Jude Bellingham, motor de Inglaterra con siete conquistas, también pugnan por colarse en el podio.
Los criterios de votación priorizan, en orden, el desempeño individual, los logros colectivos y el juego limpio. Sin un nombre que descuelle sobre el resto, la carrera por el Balón de Oro 2026 se mantiene tan irresuelta como impredecible. El veredicto de los cien jurados se develará en octubre.
