(BUENOS AIRES).- “¡Preparando lo que viene!”, posteó Esequiel Barco en sus redes sociales, con una foto en la que entrenaba con la camiseta de Independiente. La publicación fue leída como una respuesta directa a River: el delantero del Spartak Moscú prioriza volver al club de Avellaneda y por ahora desechó la propuesta formal que había acercado la dirigencia de Núñez.
El Millonario había iniciado gestiones para repatriarlo, pero se topó con esa negativa. Desde River ofrecieron 5,5 millones de dólares por el 50% del pase, mientras que el Spartak exige 7 millones por ese mismo porcentaje. El atacante, que busca pegar la vuelta al país por motivos familiares, mantuvo su postura incluso con la negociación abierta.
El frente por Ángel Correa también se empantanó. Tigres elevó la pretensión hasta los 17 millones de dólares y la operación se complicó de manera considerable. A eso se sumó que la familia del delantero abandonó México tras denunciar hostigamientos en redes sociales, lo que agregó un nuevo foco de tensión a la tratativa.
En simultáneo, Juan Fernando Quintero quedó al borde de la salida. El volante colombiano apuntó contra Eduardo Coudet al confirmar que no comparte su idea futbolística, y la desvinculación del plantel millonario es virtualmente un hecho. La pérdida del generador de juego obligó a River a acelerar otras opciones en el mercado.
Con el foco puesto en rearmar el mediocampo, la dirigencia reflotó entonces el interés por Barco. El atacante de 27 años ya había vestido la camiseta de River entre enero de 2022 y agosto de 2024, ciclo en el que disputó 127 partidos, anotó 17 goles y entregó 19 asistencias, además de ganar tres títulos locales.
Después de su paso por Rusia, donde conquistó la Copa de Rusia 2026 y acumuló 22 goles en dos temporadas —14 en 36 partidos en la primera y 8 en 37 en la segunda—, Barco dejó en claro que su deseo es regresar a Independiente. Se formó en el Rojo, debutó en la temporada 2016/17, jugó 57 partidos con 8 goles y 7 asistencias, y fue campeón de la Copa Sudamericana 2017.
Rodrigo “Chapa” Olmedo había anticipado en Minuto 91 que la llegada de Correa se frenó por el aumento en la pretensión de Tigres y el hostigamiento que sufrió su familia en México, datos que marcaron el rumbo de un mercado de pases que River intenta enderezar con alternativas concretas.
Mientras define cómo cubrir la vacante de Quintero y la fallida gestión por Correa, la postura de Barco por ahora es inamovible. El delantero se mostró con la camiseta de Independiente y la frase que eligió cierra, al menos en lo inmediato, toda chance de un reencuentro en el Monumental.
