(BUENOS AIRES).- Adam Bareiro recibió el alta médica y se reincorporó este lunes a los entrenamientos de Boca Juniors, con la mira puesta en el partido de ida por la Copa Sudamericana del 23 de julio. El cuerpo técnico ya planifica su puesta a punto para que vuelva a ser una opción real en el ataque.
El delantero paraguayo dejó atrás la lesión que lo marginó y arranca una etapa de reacondicionamiento. El periodista Luis Fregossi confirmó la noticia y detalló que el atacante comienza ahora la fase clave de recuperación física. Será evaluado día a día mientras busca ganar ritmo futbolístico.
La idea no es apurarlo, sino devolverle su mejor estado atlético y evitar recaídas. Bareiro se suma a los trabajos con el grupo, pero el alta médica no equivale a estar listo para competir. El plan incluye mejorar la condición física de manera progresiva: el objetivo explícito del cuerpo técnico es que el jugador regrese al ciento por ciento y pueda rendir sin riesgos.
El gran objetivo es que el atacante esté a disposición para el duelo de ida ante O’Higgins, programado para el 23 de julio a las 21.30 en La Bombonera. La revancha será una semana después, el 30 de julio, en Chile. No se descarta que sume minutos si su evolución en los próximos entrenamientos lo permite.
En un plantel que busca variantes ofensivas, la recuperación de Bareiro aparece como un refuerzo interno. Su presencia le da al cuerpo técnico una alternativa más en la zona de definición y eleva la competencia entre los delanteros.
A partir de ahora, cada práctica será determinante para definir el momento exacto de su regreso. Las próximas sesiones de trabajo con el plantel profesional marcarán el ritmo de su reinserción. En Boca celebran su evolución, aunque insisten en la cautela: la prioridad sigue siendo que el jugador llegue en óptimas condiciones y no sufra una recaída que postergue nuevamente su vuelta.
La serie de Copa Sudamericana ya tiene fechas confirmadas por la Conmebol: la ida se juega el 23 de julio a las 21.30 en La Bombonera y la vuelta, el 30 de julio, en Rancagua. De confirmarse su presencia, Bareiro podría convertirse en una carta importante para un equipo que necesita mantenerse en carrera internacional y que encontró en su recuperación una solución interna sin costo de mercado.
