(BUENOS AIRES).- Juan Barinaga negocia su salida de Boca a préstamo y ya tiene dos clubes en carrera: Independiente Rivadavia y Peñarol. El lateral derecho fue apartado por Rodolfo Arruabarrena y se entrena diferenciado del plantel xeneize mientras define su futuro.
El defensor arrastra el cartel de transferible desde que el Vasco le comunicó que no iba a jugar en lo que resta de 2026. Barinaga tiene contrato vigente con Boca hasta diciembre de 2028 y la única vía de salida es una cesión o una venta definitiva: no se irá libre.
Las charlas con la Lepra mendocina ya comenzaron aunque todavía no hay acuerdo. Existen diferencias entre los clubes que deberán resolverse en los próximos días, pero la negociación sigue abierta y podría destrabarse en breve. Independiente Rivadavia busca un marcador de punta derecho y la oportunidad de sumar a Barinaga es concreta.
Si el pase se termina de cerrar, el lateral tendría la chance de disputar la Copa Libertadores. El equipo mendocino logró la clasificación a los octavos de final del torneo continental, un atractivo extra para el jugador y para la propia negociación.
Peñarol fue el primer club en notificar su interés, apenas arrancó el mercado de pases. El Manya ya mantuvo conversaciones con la dirigencia xeneize para llevarlo a préstamo y considera a Barinaga una opción de jerarquía para reforzar el lateral derecho.
La prioridad del futbolista es sumar minutos, algo que sabe que en Boca no tendrá bajo las órdenes de Arruabarrena. Por eso la salida se encamina a una cesión que le devuelva rodaje, ya sea en la Lepra o en el conjunto de Montevideo.
Las gestiones del club uruguayo comenzaron al inicio del período de transferencias, aunque todavía no hubo un entendimiento definitivo. Peñarol busca reforzar esa posición y mantiene el interés en el defensor de 25 años, que en Boca no volverá a tener lugar mientras Arruabarrena siga en el banco.
La definición podría llegar en los próximos días. Mientras Barinaga sigue apartado a la espera de una solución, las gestiones con ambos clubes avanzan y el cierre del mercado de pases empuja a que el préstamo se termine de sellar rápido. El jugador, con contrato hasta 2028, prioriza volver a competir y ambos destinos le ofrecen esa posibilidad.
