(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena ya definió que Tomás Belmonte será el reemplazante de Leandro Paredes en Boca Juniors mientras el volante esté con la Selección Argentina. El ex Lanús gana terreno en la consideración del cuerpo técnico y vuelve a perfilarse como la alternativa para sostener el equilibrio del mediocampo.
Belmonte ya tuvo experiencias en ese rol en el Xeneize. En una ausencia anterior de Paredes, el entrenador lo prefirió por encima de Ander Herrera, justamente por el perfil más combativo y el despliegue físico que buscaba el equipo para esa zona. El volante ya fue utilizado en otras oportunidades para cubrir una posición similar dentro del esquema de Boca.
La baja de Paredes es sensible para el club de la Ribera. El campeón del mundo viene de ser una de las grandes figuras de la Argentina en el Mundial 2026, donde registró números históricos en la victoria ante Egipto. Su precisión, su manejo de los tiempos y su jerarquía lo convirtieron en una pieza fundamental desde su regreso a Boca.
Arruabarrena busca que el equipo mantenga solidez sin depender de una sola figura. Belmonte le ofrece recuperación y lectura táctica, virtudes que seducen al Vasco para cubrir el hueco que deja el conductor del mediocampo mientras está con la selección. La idea del entrenador es mantener una estructura sólida en el mediocampo y que el ex Lanús sea quien le dé equilibrio al equipo hasta que Boca recupere a su máxima figura.
El volante había perdido terreno en la competencia interna durante los últimos meses, pero las circunstancias le devolvieron la posibilidad de volver a ser tenido en cuenta. Diferentes situaciones le abrieron nuevamente la puerta para pelear por un lugar en el once de Boca, y ahora tiene una oportunidad concreta de recuperar el protagonismo que se esperaba de él cuando llegó a la institución.
Mientras Paredes cumple sus compromisos internacionales, el cuerpo técnico trabaja con las variantes disponibles dentro del plantel. La decisión del entrenador también refleja la confianza en los futbolistas que ya integran el grupo de Boca, más allá de los refuerzos que puedan sumarse en el mercado.
Para Belmonte será una prueba exigente: custodiar el mediocampo xeneize hasta que regrese el campeón del mundo. Su respuesta en estos partidos puede definir su continuidad y el peso que tenga dentro del equipo de Boca en la temporada. El objetivo de Arruabarrena es que el conjunto azul y oro mantenga su funcionamiento sin que todo dependa de una sola figura, y esta chance le llega al volante justo cuando necesita demostrar por qué fue considerado una incorporación importante para el club.
