(BUENOS AIRES).- Rodrigo Battaglia transita la recta final de una rehabilitación que lo tuvo fuera de las canchas más de un año y ya se perfila como el refuerzo interno que Boca necesita para la segunda mitad de 2026. Sin pausa ni vacaciones, el mediocampista aceleró los plazos y Rodolfo Arruabarrena lo sigue de cerca para sumarlo ni bien esté disponible.
Battaglia fue operado a principios de 2025 por una tendinopatía insercional del tendón de Aquiles, una lesión compleja que exigió un proceso extenso y sin margen para apuros. Desde entonces, el jugador encaró una recuperación ininterrumpida, con trabajos que ya alcanzaron una fase avanzada de puesta a punto.
El jugador no se tomó vacaciones y decidió continuar de manera ininterrumpida con su rehabilitación, buscando acortar plazos y llegar en las mejores condiciones posibles a su regreso a las canchas. Ese compromiso adicional alimenta el optimismo en el cuerpo técnico de Boca, que monitorea día a día la evolución.
El regreso a la competencia se estima en un plazo de dos meses, con la posibilidad de que Battaglia reaparezca entre septiembre y octubre. La proyección está atada a la respuesta física que muestre en las próximas semanas, una vez que incorpore ritmo de exigencia real. En su entorno destacan la disciplina con la que atravesó cada etapa de la rehabilitación, sin saltear pasos pero apretando los tiempos todo lo posible.
Arruabarrena ya lo ubica en la planificación del mediocampo. La salida de Ander Herrera dejó un hueco en la zona central y el entrenador ve en Battaglia una alternativa concreta para acompañar a Leandro Paredes y devolverle equilibrio al equipo. El perfil del volante encaja justo en la búsqueda de un mediocampista que le dé al Boca de Arruabarrena mayor solidez en la recuperación y claridad en la salida.
Además, dentro del cuerpo técnico también lo anotan como una posible variante para cubrir el rol de capitán en determinados partidos. Su experiencia y el liderazgo que ejerce dentro del plantel respaldan esa idea, sobre todo en una temporada donde Boca necesitará referentes ante la seguidilla de compromisos oficiales. La chance de que Battaglia herede la cinta en algunas noches de alta exigencia ya está planteada en las charlas del día a día en el predio.
Lo que viene ahora es la etapa de definición. Battaglia apunta a completar los trabajos finales sin recaídas y ponerse a disposición de Arruabarrena en el momento de mayor exigencia del calendario. Si la progresión se mantiene sin contratiempos, el mediocampista se sumará a la rotación del plantel justo cuando el fixture apriete y el Vasco necesite todas las variantes a mano.
