BOCA JUNIORS

El City Group puso la lupa sobre una de las promesas de Boca

 

El club escuchará solo ofertas que alcancen la cláusula del juvenil.

 
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(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena considera al juvenil una pieza fija del equipo y planea utilizarlo en una posición diferente, pero Boca ya sabe que deberá blindarlo ante un mercado europeo que empieza a rodearlo. La joya en cuestión encendió el radar del City Group, el conglomerado que maneja clubes en los cinco continentes y que ya lo anotó en su lista de seguimientos prioritarios.

El interés del grupo inversor propietario del Manchester City no es un rumor menor en el predio de Ezeiza. Si bien la dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme no recibió sondeos formales, el cuerpo técnico transmitió puertas adentro que la continuidad del futbolista es prioritaria más allá de los sondeos externos.

El nombre que gana terreno en la agenda del mercado de pases es Tomás Aranda. El futbolista se consolidó durante el primer semestre como una de las figuras del equipo de Arruabarrena, que ya imagina un nuevo rol táctico para él con la camiseta azul y oro.

Contrato blindado y una cláusula a tener en cuenta

El vínculo de Aranda con Boca se extiende hasta diciembre de 2029, una atadura a largo plazo que el club cerró para proteger su proyección. Además, el contrato incluye una cláusula de rescisión de 20 millones de dólares, el número que cualquier interesado deberá poner sobre la mesa si pretende negociar por encima de la postura del club.

El City Group no es el único que sigue de cerca al juvenil. Hace algunos meses, Parma y Como también se sumaron a la lista de instituciones que monitorean su evolución. El periodista Leandro Aguilera informó que distintos scouts europeos estuvieron observándolo en sus últimos partidos, una señal de que el apellido Aranda ya circula por las oficinas del fútbol del Viejo Continente.

Por ahora no existen ofertas concretas ni negociaciones abiertas. En Boca mantienen la calma y confían en que el jugador seguirá vistiendo la camiseta auriazul, pero no pierden de vista que el mercado recién empieza a moverse. El próximo paso, admiten cerca del Consejo de Fútbol, será escuchar solo si alguien se acerca con los 20 millones de dólares sobre la mesa y una propuesta que el propio jugador considere irresistible.