(BUENOS AIRES).- La necesidad de un centrodelantero de área ya tiene destino en el mercado: Boca puso la mira en un goleador argentino que juega en Rusia y Juan Román Riquelme recibió el pedido que Rodolfo Arruabarrena considera clave para la nueva etapa. El Consejo de Fútbol comenzó a analizar alternativas y la búsqueda se aceleró para darle al Vasco la referencia ofensiva que exige.
Arruabarrena entiende que “el equipo necesita una referencia ofensiva que pueda resolver partidos cerrados y aportar una cuota de gol que fue una de las grandes dificultades durante el último semestre”. Por eso le marcó a Riquelme la necesidad de incorporar a un futbolista con presencia en el área, capacidad para jugar de espaldas y eficacia frente al arco. La intención es evitar depender exclusivamente de un solo intérprete y generar mayor competencia interna en una zona determinante para pelear por títulos.
El atacante que apareció en el radar de Boca tiene experiencia internacional y presente en el fútbol ruso. Su nombre surgió dentro de una lista de alternativas que analiza la dirigencia y encaja con el perfil que exige el cuerpo técnico. El Consejo de Fútbol busca que el refuerzo se adapte rápido al ritmo del fútbol argentino y a la exigencia de vestir la camiseta azul y oro.
Riquelme analiza las condiciones de una posible negociación mientras define las prioridades del mercado. El presidente de Boca busca cerrar incorporaciones que sean pedidos específicos de Arruabarrena y no solamente oportunidades de mercado. El propio entrenador ya había solicitado otras incorporaciones para completar el equipo, entre ellas un defensor central, un mediocampista y extremos que puedan darle mayor profundidad al ataque.
La llegada de un goleador puede cambiar el funcionamiento de todo el equipo y en el club saben que no hay margen para equivocarse con los refuerzos. Por eso el Consejo de Fútbol trabaja con cautela para encontrar al delantero indicado que le dé a Boca variantes ofensivas concretas.
Arruabarrena pretende construir un equipo competitivo y con una identidad clara, y el mercado será determinante para ese objetivo. El Vasco habló de la necesidad de trabajar tanto en lo futbolístico como en lo anímico para devolverle confianza a un plantel que viene de un semestre irregular.
Mientras los hinchas esperan novedades, la alternativa del atacante que milita en Rusia crece en la consideración y promete ser una de las historias centrales del mercado xeneize en los próximos días. La búsqueda de un nuevo “9” ya está en marcha y Riquelme acelera para cumplir con el pedido más importante del ciclo que arranca.
