(BUENOS AIRES).- Boca Juniors reacomodó su búsqueda en el mercado de pases y ya maneja una lista de cuatro alternativas para reforzar la zaga central, después de que se cayera la negociación por Jhohan Romaña. La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme apunta a cerrar al menos un refuerzo en ese puesto durante los próximos días.
La operación por el defensor de San Lorenzo no avanzó según los términos esperados y el pase quedó virtualmente descartado. Esa situación aceleró otras gestiones, sobre todo a pedido del entrenador Rodolfo Arruabarrena, quien ya había solicitado un marcador central para completar la estructura del plantel y tener recambio ante la seguidilla de competencias.
En la nómina que analiza el club aparecen Santiago Núñez (Estudiantes), Alan Franco (São Paulo) y Mariano Troilo (Parma). La lista se completaba con un cuarto futbolista cuyo nombre no se reveló, aunque la prioridad está puesta en los tres zagueros identificados hasta ahora.
Núñez es un zaguero firme, de buen juego aéreo y con experiencia en el fútbol argentino. Franco tiene recorrido internacional, pasado en Independiente y actualidad consolidada en el fútbol brasileño. Troilo, en tanto, es una joven promesa surgida en Belgrano, con proyección europea y un amplio margen de crecimiento.
El Consejo de Fútbol de Boca también mueve fichas en otros frentes del mercado. Por el delantero que interesa al Xeneize, el club ofertó 4 millones de dólares por la totalidad del pase más una lista de jugadores a elegir para incluir en la negociación. La propuesta ya está en manos del club dueño del pase y desde la dirigencia aguardan una respuesta en las próximas jornadas.
El mercado del Xeneize está condicionado por limitaciones económicas y por negociaciones en las que los clubes dueños de los pases no muestran urgencia por vender. Aun así, la dirigencia mantiene el objetivo de incorporar al menos un defensor antes de que cierre el libro de pases.
La idea, según transmitieron desde el entorno de Riquelme, es no improvisar: el central que llegue tiene que estar en condiciones de competir desde el primer día y adaptarse rápido al ritmo del equipo. Por eso los contactos se intensificaron en las últimas horas para destrabar alguna de las tres opciones.
En la Bombonera esperan definiciones concretas en los próximos días. El mercado sigue abierto y Boca no quiere quedarse sin un refuerzo para una zona que el cuerpo técnico considera clave de cara a la seguidilla de partidos que afronta el equipo.
