(BUENOS AIRES).- “Me reuní con el Presidente y estamos viendo la posibilidad de tener otro atacante por si el parate de Adam Bareiro (toco madera) sea más largo de lo previsto”. La frase de Rodolfo Arruabarrena después del triunfo de Boca por 1 a 0 frente a O’Higgins por la ida de los dieciseisavos de final de la Copa Sudamericana 2026 encendió el mercado de pases. El Vasco confirmó que ya habló con Juan Román Riquelme y que el club analiza sumar un delantero ante la lesión del paraguayo Bareiro.
“Bareiro se ha hecho un bloqueo, hoy está mejor, seguramente en la semana tendrá actividad y veremos su progresión. Hoy hablé, se siente mejor, veremos si su progresión es buena, es una lesión difícil, parece que estás bien y de repente es lo contrario, es muy profesional y lamentablemente le tocó esta situación”, explicó el entrenador. La recuperación no tiene plazos fijos y esa incertidumbre activó la búsqueda de un nombre en ataque para acompañar a Miguel Merentiel, quien ante los chilenos jugó como referencia ofensiva.
“Merentiel lo hizo muy bien, tiró diagonales, se conoce con Leandro (Paredes), y en la jugada del gol la han hecho varias veces, contento por él porque es un puesto que no es el que más le gusta y ha hecho un buen partido así como todos”, valoró Arruabarrena. Además, destacó el estreno de Guillermo Montero en el arco de La Bombonera: “Respondió en su 1° partido en cancha de Boca y dio seguridad en juego aéreo, con los pies, tapó la que tenía que tapar”.
El DT también se refirió a los rendimientos individuales de otros jugadores. Sobre Sebastián Villa señaló que “tiene desequilibrio, 1 vs 1, con el tiempo se irá conociendo con los compañeros y hará sociedades dentro del campo”. Explicó que la inclusión de Delgado como titular respondió a “algo táctico del rival”, aun cuando reconoció la incomodidad de dejar afuera a Ascacíbar: “Delgado fue titular por algo táctico del rival, uno es injusto (con Ascacíbar) pero hay que tomar decisiones, lo hablé con él, fui jugador y lo entiendo, pero era algo táctico del rival que complica con movimientos que tienen ellos”.
La aparición de los juveniles también dejó conforme al Vasco. “Me pone contento por Gorosito y Flores, se conocen en esa banda, se complementaron bien, dudé si podían aguantar los 90?, tuve precauciones, y Aranda es el 10, que va aprendiendo y tiene unas ganas terribles, ojalá lo podamos ayudar, habla bien de las divisiones inferiores, muestran hambre”, afirmó.
El capitán Leandro Paredes se llevó el elogio más sentido de la noche. “Es Leandro Paredes, no tengo palabras para decir lo que es para el grupo y el club, estuvo predispuesto e hizo un grandísimo partido”, dijo Arruabarrena, que cerró el análisis con autocrítica: “Me hubiese gustado tener más control de pelota pero tuvimos situaciones para convertir un gol más, es un muy buen rival que tiene muchos más partidos oficiales que nosotros y los pibes lo hicieron bien”.
Sobre su vuelta a la Bombonera, el entrenador confesó que sintió “las mismas sensaciones a cuando era pibe” y que “la gente siempre aparece y da fuerzas”. Mientras la serie con O’Higgins queda abierta para la revancha, en Boca la prioridad ya se mueve en dos frentes: la semana de trabajo para que Bareiro acorte plazos y la carpeta que Riquelme empezó a revisar para sumar un atacante antes del cierre del libro de pases.
