BOCA JUNIORS

5 razones por las que el temido Guillermo Laza es un peligro para Boca en su debut «Complica a los grandes»

 

El Xeneize enfrenta un debut inédito en el reducto de Villa Soldati, donde los grandes ya dejaron puntos.

 
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(BUENOS AIRES).- Boca Juniors jugará por primera vez de manera oficial en el estadio Guillermo Laza, la cancha de Deportivo Riestra, en el debut por el Torneo Clausura. El reducto de Villa Soldati ya complicó a varios equipos grandes y se convirtió en una parada incómoda para cualquier visita de jerarquía.

El escenario, inaugurado en 1993 y propiedad del club, se ganó fama de fortaleza por la cercanía del público, las dimensiones ajustadas del campo y el ambiente que genera. No son pocos los equipos importantes que sufrieron sobresaltos o dejaron puntos en ese terreno. Para el plantel de Rodolfo Arruabarrena, el partido representará un examen de adaptación a condiciones muy diferentes a las de los estadios de mayor capacidad donde suele presentarse.

Deportivo Riestra forjó una identidad basada en partidos cerrados, intensidad y presión constante. Cada detalle, una pelota dividida o una desconcentración, puede inclinar la balanza en un ámbito donde el local se hace fuerte desde lo físico y lo anímico. Boca tendrá que lidiar con esa incomodidad desde el arranque y sostener la concentración durante los noventa minutos.

A la complejidad del contexto se suma la decisión del cuerpo técnico de rotar jugadores para administrar cargas físicas tras una seguidilla exigente. Leandro Paredes no será de la partida: el mediocampista tendrá descanso para evitar un desgaste mayor. Su ausencia le quita al equipo una pieza clave en la elaboración del juego, justo en una cancha donde la claridad para salir de la presión resulta indispensable.

La nómina de convocados, en cambio, incluye una novedad: el defensor Facundo “Jagger” Herrera, categoría 2006, integrará por primera vez una lista profesional. La apuesta por el juvenil forma parte de la planificación para sostener al plantel mientras el calendario obliga a mover nombres. El debut ante Riestra será su primer contacto con el fútbol grande, justo en un escenario que no perdona los nervios ni los errores de aprendizaje.

Boca llega con el impulso de un triunfo internacional ante O'Higgins, pero la visita al Guillermo Laza supone una prueba de carácter muy distinta. Los tres puntos en juego son importantes para arrancar el campeonato con confianza, y cualquier tropiezo en una cancha que ya fue tumba de otros grandes significaría un llamado de atención temprano.

El partido marcará un capítulo inédito en la historia del Xeneize. Más allá de los nombres que salten al campo, la llave pasará por la capacidad de adaptarse rápido a una cancha distinta y a un rival que hará pesar la localía con todo lo que tiene. Boca sabe que este debut no admite pruebas: el Guillermo Laza ya demostró que sabe complicar aún a los más pintados.

El Guillermo Laza, en el barrio porteño de Villa Soldati, fue adaptándose en los últimos años para recibir partidos de Primera División a medida que Riestra crecía institucionalmente. Para Boca será una experiencia completamente nueva como visitante, en un contexto donde el plantel deberá mostrar concentración desde el primer minuto si quiere empezar el torneo con el pie derecho.