(BUENOS AIRES).- La irrupción de Flamengo en la negociación por David Romero encendió las alarmas en Boca. Mientras Juan Román Riquelme acelera para cumplir el pedido de Rodolfo Arruabarrena y sumar un centrodelantero, el club brasileño se metió con fuerza en la puja por el atacante de Tigre, uno de los principales objetivos del Xeneize.
Romero, de 23 años, viene de un primer semestre contundente en el Matador: marcó 11 goles en 19 partidos y se transformó en uno de los futbolistas más buscados del mercado argentino. Esa producción ofensiva lo puso en la mira de varios clubes y convenció al cuerpo técnico de Boca de que encaja en el perfil de delantero que necesita.
La búsqueda tiene un motivo concreto. La lesión de Adam Bareiro obligó a Arruabarrena a pedir variantes. El Vasco quiere un nueve con potencia, presencia en el área y temple para jugar bajo la presión de la camiseta azul y oro. Aunque también aparecen en carpeta Luciano Gondou y Roger Martínez, Romero es el nombre que más consenso genera en el cuerpo técnico.
Lo que hasta hace unos días parecía un mano a mano se complicó con la entrada de Flamengo, uno de los clubes más poderosos de Sudamérica. El club carioca tiene mayor poder de inversión y está en condiciones de hacer una oferta difícil de igualar. Tigre pretende una venta importante y analiza distintas propuestas que llegaron por el futbolista. El presidente del Matador reconoció que existen llamados desde otros mercados y que evaluarán tanto lo económico como lo deportivo antes de tomar una decisión.
Riquelme ya demostró ambición en este mercado con las incorporaciones de Leandro Paredes, Álvaro Montero y Sebastián Villa. Ahora quiere cerrar cuanto antes al delantero, sobre todo porque desde el entorno del jugador deslizan que Romero priorizaría seguir en el fútbol argentino y que vestir la camiseta de Boca lo seduce.
Hoy el plantel cuenta con Miguel Merentiel como principal referencia de área y con Villa como alternativa por afuera, pero el entrenador insiste en sumar otro atacante para no depender de pocos nombres en una temporada larga. La aparición de Flamengo representa una amenaza para Riquelme, que busca cerrar rápidamente la llegada del jugador para evitar que la negociación se complique.
En el mercado de pases el aspecto económico suele ser determinante. Flamengo tiene mayor poder de inversión y podría realizar una propuesta difícil de igualar para el Xeneize, que deberá moverse con inteligencia para convencer a Tigre y al jugador. Romero, mientras tanto, espera novedades sobre su futuro: sabe que tiene varias puertas abiertas y que Boca le ofrece una oportunidad importante para dar un salto en su carrera.
La aparición del club brasileño sumó urgencia a una gestión que Riquelme considera una de las últimas prioridades grandes del mercado. Boca necesita acelerar los contactos si no quiere que el goleador que pidió Arruabarrena vuele a Brasil.
