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Alarma en Boca: un problema lumbar podría llevar a un delantero al quirófano «Es preocupante»

 

El delantero será sometido a un bloqueo y, si no responde, irá al quirófano

 
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(BUENOS AIRES).- Boca encendió las alarmas por el estado físico de Adam Barreiro: el delantero padece un problema lumbar que lo obligará a someterse a un bloqueo en las próximas horas y, si el tratamiento no da resultado en diez días, podría terminar en el quirófano.

El futbolista no sufrió una recaída del desgarro que venía superando ni un retroceso en su recuperación, sino que arrastra una afección distinta que encendió las luces de alerta en el cuerpo técnico que lidera Rodolfo Arruabarrena. Según explicaron desde la intimidad del plantel, Barreiro tiene un problema lumbar.

Este mismo martes, o a más tardar el miércoles, los médicos le practicarán un bloqueo para intentar descomprimir la zona y aliviar el dolor que lo aqueja desde hace varios días. El procedimiento se realizará en las primeras horas del día, de acuerdo con lo que indicaron fuentes cercanas al jugador.

Las consultas realizadas por el departamento médico arrojaron un pronóstico alentador, pero la cautela es absoluta. Si la infiltración no genera los efectos esperados en un plazo máximo de diez días, Barreiro deberá pasar por el quirófano para resolver el cuadro de manera definitiva. En la intimidad del club confían en que no haga falta llegar a esa instancia.

La sola aplicación del bloqueo ya implica una baja considerable para el Xeneize. El atacante estará varias semanas afuera de las canchas, más allá de que el tratamiento sea exitoso. Arruabarrena pierde así una opción en ofensiva para la seguidilla de compromisos que se avecinan y sigue de cerca cada novedad médica.

Una intervención quirúrgica estiraría la inactividad del jugador varios meses, un escenario que en Boca intentan evitar a toda costa mientras aguardan la respuesta del bloqueo lumbar. El cuerpo médico le dio prioridad al tratamiento conservador justamente para ganar tiempo y evaluar si la zona responde sin necesidad de cirugía.

Barreiro arrastraba la molestia lumbar desde hacía días y los estudios descartaron cualquier vínculo con la lesión muscular anterior. El dolor fue en aumento hasta que los especialistas decidieron indicar el bloqueo como primer paso terapéutico.

Pasados los diez días de evaluación, el cuerpo médico definirá los pasos a seguir. Hasta entonces, Arruabarrena deberá rearmar el ataque sin Barreiro y con la incertidumbre de un diagnóstico que no termina de cerrarse. El plantel de Boca vuelve a los entrenamientos el jueves con la mira puesta en el próximo partido, ya sin margen para sumar otra baja en ofensiva.