(BUENOS AIRES).- Boca Juniors ya sabe cuánto dinero tiene que poner si quiere cumplir con el pedido de su cuerpo técnico e incorporar un centrodelantero. El CSKA Moscú tasó a Luciano Gondou en alrededor de 7 millones de dólares, una cifra que desde el Xeneize consideran compleja para sus posibilidades actuales.
El monto que exige el club ruso equivale a entre 6 y 7 millones de euros, y la postura de la institución es firme: no está dispuesta a negociar por números bajos. A esa exigencia se suma un contrato vigente hasta 2030, que le da al CSKA una posición de fuerza en cualquier discusión.
La voluntad del futbolista asoma como la principal carta a favor de Boca. Desde el entorno de Gondou "no ven con malos ojos un regreso al país, especialmente si se trata de un club con la exposición y la exigencia del Xeneize". Esa intención podría ayudar a flexibilizar la postura vendedora si el jugador manifiesta su deseo de salir.
Pese a ese escenario, la operación no es sencilla. En la Ribera admiten que se trata de una negociación compleja porque demandaría una inversión importante por un delantero que todavía no logró consolidarse de lleno en Europa. El atacante surgió en Argentinos Juniors, pegó el salto al Viejo Continente y luego fue transferido dentro del fútbol ruso en un pase millonario, lo que explica en parte la valuación actual.
Gondou aparece con fuerza en la lista de alternativas que maneja el club para reforzar el ataque. El Xeneize sigue en la búsqueda de un nueve y el ex Argentinos es uno de los nombres que más se repite en las últimas horas, aunque el dinero sigue siendo el principal escollo. En Boca saben que la operación rondaría los 7 millones de dólares, aproximadamente entre 6 y 7 millones de euros, un número que no es menor para la realidad económica del fútbol argentino.
El delantero tuvo un crecimiento rápido en los últimos años. Tras destacarse en Argentinos Juniors, dio el salto a Europa y luego fue transferido dentro del fútbol ruso en un pase que la fuente describe como millonario, lo que respalda el valor que hoy le fija el CSKA. Su contrato vigente hasta 2030 refuerza la postura del club vendedor y obliga al Xeneize a evaluar si está dispuesto a realizar un esfuerzo de ese calibre o si buscará alternativas más accesibles.
Por ahora no hay nada cerrado. Boca analiza los números y evalúa si está en condiciones de hacer un esfuerzo económico de esa magnitud, mientras el CSKA Moscú mantiene firme su pretensión inicial.
Si la dirigencia decide avanzar en serio, deberá acercarse a los 7 millones de dólares que pide el fútbol ruso. Lo único concreto hoy es que ese precio representa el mayor obstáculo para que Gondou se ponga la camiseta azul y oro.
