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Lleva dos años sin jugar en Boca y Riquelme ya tomó una decisión sobre su futuro «Que se vaya ya»

 

El Xeneize busca salida para el volante, que no juega desde 2022.

 
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(BUENOS AIRES).- Juan Ramírez lleva más de dos años sin disputar un partido oficial con la camiseta de Boca y el club ya define su salida. El mediocampista, que tiene contrato hasta diciembre de 2026, no está en los planes del cuerpo técnico y la dirigencia busca liberar su cupo en el próximo mercado de pases.

Ramírez llegó al Xeneize en 2021 como una apuesta por la que se pagó una suma cercana a los 2,5 millones de euros. Durante su ciclo disputó 95 encuentros, convirtió apenas dos goles y entregó cuatro asistencias. Su rendimiento fue de mayor a menor, y el volante fue perdiendo lugar en la consideración hasta quedar completamente marginado.

Ni siquiera un préstamo en Lanús le devolvió el protagonismo. Tras ese paso en el Granate, donde tampoco consiguió transformarse en una pieza clave, volvió a Boca y volvió a entrenar al margen del equipo. Ya antes de la llegada del actual entrenador, Ramírez había quedado fuera de la rotación y nunca consiguió revertir la situación. Con 33 años, el mediocampista busca una oportunidad para relanzar su carrera y recuperar la confianza perdida.

La chance de volver a San Lorenzo

San Lorenzo analiza incorporarlo y el propio Pipo Gorosito le dio el visto bueno a la dirigencia para iniciar conversaciones. Para el Ciclón, el regreso del futbolista aportaría experiencia a un mediocampo que necesita recambio. En Boedo conocen su pasado: allí dejó una buena imagen antes de ser transferido a Boca, y ahora podría regresar para convertirse en una de las caras experimentadas del nuevo proyecto.

En Boca no ven con malos ojos una desvinculación. Ramírez ocupa uno de los salarios altos del plantel y su contrato se extiende hasta diciembre de 2026, por lo que una negociación con San Lorenzo facilitaría la salida sin resignar el control del pase de manera gratuita. Para el Xeneize, liberar espacio también forma parte de la planificación del mercado: la llegada de nuevos refuerzos y la intención de potenciar algunas posiciones hacen que las salidas sean una parte importante del armado del equipo.

Con 33 años, el volante necesita un destino que le dé minutos para demostrar que todavía puede ser un jugador importante. Después de haber estado relegado tanto tiempo, volver a jugar con regularidad se volvió la prioridad absoluta para un futbolista que en su momento fue pieza destacada del fútbol local. En San Lorenzo tuvo su mejor versión antes del pase a Boca, y ese antecedente lo convierte en una alternativa lógica para ambas partes.

Las negociaciones entre ambos clubes ya están en marcha y todo indica que el ciclo de Ramírez en Boca está cerca del cierre definitivo. La oferta del conjunto de Boedo, sumada a la decisión del Xeneize de liberar espacio y el deseo del jugador de reencontrarse con la continuidad perdida, acercan al mediocampista a una segunda etapa en San Lorenzo.