(BUENOS AIRES).- Tras la lesión lumbar de Adam Bareiro, Boca definió la búsqueda de un centrodelantero como prioridad absoluta en el mercado de pases. David Romero, atacante de Tigre, aparece como el principal apuntado, pero una versión sobre un interés de Arabia Saudita cambió el panorama. Esa movida, que en el club interpretan como una presión para encarecer la negociación, abrió paso a la alternativa de Luciano Gondou.
En los últimos días, la dirigencia que encabezan Juan Román Riquelme y Rodolfo Arruabarrena levantó el teléfono para consultar condiciones por Romero a Tigre. El periodista Luciano Cofano reveló que un club de Arabia Saudita estaría dispuesto a desembolsar 12 millones de dólares por el delantero. En Brandsen 805 no cayó bien la versión y la leen como un intento del club de Victoria por “presionar” y sacar mayor tajada económica del traspaso.
Con ese telón de fondo, Luciano Gondou empezó a tomar fuerza como plan B. El ex delantero de Argentinos Juniors, actualmente en el CSKA de Moscú, ya dio el visto bueno para volver al fútbol argentino si se concreta el interés de Boca. El atacante de 23 años se encuentra hace un tiempo en el fútbol ruso y, según la misma fuente, en el club consideran que su pase puede ser más accesible que el de Romero.
Por qué Gondou le gana terreno a Romero
La diferencia, según explicó Cofano, está en la competencia. El periodista indicó que al atacante de Tigre lo buscan más equipos, por lo que la puja es mayor. En cambio, en Brandsen 805 ven que puede ser más simple negociar con los rusos. Así, el oriundo de Rufino podría transformarse en el candidato principal, por encima del futbolista de Tigre.
El Xeneize ya había puesto el ojo en Gondou en mercados anteriores y la lesión de Bareiro reactivó el seguimiento. El delantero, que surgió de Argentinos Juniors y fue vendido al CSKA de Moscú, mantiene una cotización alta en Europa, pero su deseo de regresar al país allana el camino para una eventual negociación.
La prórroga que le da aire a Boca
Un dato clave en la operación es la extensión del mercado de pases. El reglamento establece que si un club vende o cede un futbolista al exterior, la ventana de transferencias se estira hasta el 2 de septiembre, con todo agosto por delante.
Boca podría aprovechar ese recurso: las negociaciones por Exequiel Zeballos con Napoli están avanzadas y su salida habilitaría la prórroga. Con ese margen extra, la dirigencia ganaría tiempo para cerrar a Gondou o a Romero sin apuros.
Mientras tanto, la búsqueda del nueve sigue abierta. Riquelme y Arruabarrena ya exploran otras alternativas por si alguna de las dos negociaciones principales se traba, pero en el club confían en que la combinación de la prórroga y la inminente partida de Zeballos les dé el aire necesario para llegar con un refuerzo de peso antes del cierre del libro de pases el 2 de septiembre.
