(BUENOS AIRES).- Adam Bareiro sufrió un desgarro y se perderá los dos partidos que le quedan a Boca en la Copa Libertadores 2026. El delantero paraguayo de Boca Juniors estará al menos tres semanas fuera de las canchas por una lesión muscular del complejo aductor y recto anterior del abdomen izquierdo, según confirmó el departamento médico del club.
Bareiro ya había encendido las alarmas al no participar de los amistosos frente a Defensa y Justicia. En ese momento, desde el entorno del plantel transmitían calma y aseguraban que se trataba de una cuestión monitoreada de cerca por el cuerpo médico. Sin embargo, el panorama cambió cuando los estudios posteriores revelaron la verdadera dimensión del problema. Según confirmó Claudio Ubeda, el paraguayo sufrió la lesión en una jugada anterior a su primera salida del partido, lo que explica por qué no estuvo disponible en esos compromisos de pretemporada.
"La prioridad es que el futbolista pueda recuperarse al ciento por ciento antes de volver a tener minutos", expresaron desde el entorno del club. La baja por al menos tres semanas obliga a Rodolfo Arruabarrena a revisar la planificación ofensiva. El entrenador necesita variantes en ataque y Bareiro, que llegaba con buenas referencias de la preparación, se perfilaba como una alternativa interesante para el segundo semestre. Su ausencia le quita al equipo una opción de peso en el área justo cuando se empiezan a definir los roles titulares.
La Copa Argentina aparece como una competencia prioritaria para el Xeneize, no solo por el título en juego sino porque entrega un cupo a torneos internacionales. El plan inicial era que Bareiro formara parte de la delegación que viaje a Rosario para ese encuentro, pero los plazos de rehabilitación vuelven improbable que llegue a tiempo. Todo dependerá de cómo evolucione la cicatrización del desgarro.
El diagnóstico detallado —la afección abarca el complejo aductor y el recto anterior del abdomen izquierdo— exige un manejo cauteloso para evitar recaídas que estiren la convalecencia. En Boca no quieren apurar la vuelta y arriesgar una lesión crónica. La expectativa del cuerpo médico es que el delantero pueda estar a disposición después de la doble fecha continental, siempre que la rehabilitación marche sin contratiempos.
Mientras Bareiro inicia la etapa de kinesiología, el plantel concentra la atención en los duelos de Libertadores que definirán la clasificación. Sin el paraguayo, Arruabarrena deberá ajustar el ataque con las piezas disponibles: la formación de una delantera de garantías sin un nueve de área no es un detalle menor en partidos de alto voltaje internacional. Boca monitorea día a día la evolución del delantero en el predio de Ezeiza, con la mira puesta en recuperarlo para la segunda mitad del año.
