(BUENOS AIRES).- “Riquelme sondeó al futbolista de 27 años.” La frase, firmada por el periodista Claudio Civiello, encendió las alertas en las últimas horas del mercado de pases de Boca, que busca de forma contrarreloj un centrodelantero y puso sus ojos en Rodrigo Castillo.
El presidente de Boca, Juan Román Riquelme, se contactó para conocer de primera mano la situación del atacante surgido de Lanús que hoy milita en Fluminense. Sin embargo, la respuesta no fue la esperada en la Ribera. Castillo dejó en claro que prefiere mantenerse en el fútbol brasileño hasta el final de la temporada, a pesar de haber perdido rodaje en el equipo durante la última parte del año y sumar solo 19 partidos alternando titularidad y suplencia.
Antes de este sondeo fallido, la dirigencia de Boca ya había explorado otras alternativas para reforzar el ataque. Las primeras opciones fueron David Romero y Luciano Gondou, pero las pretensiones económicas de Tigre y CSKA Moscú las dejaron prácticamente inviables. Por el goleador del Matador pedían 12 millones de dólares, una cifra que la directiva no está dispuesta a desembolsar.
Con ese panorama, el club de la Ribera aceleró por otro nombre de la Liga Profesional: Lucas Passerini. El delantero de Belgrano no atraviesa su mejor momento futbolístico, pero su valor de mercado es más bajo y las conversaciones con el Pirata ya están en marcha, según informaron desde el entorno del club cordobés.
La urgencia de Boca por sumar un “9” se explica por la complicada lesión de Bareiro y el flojo nivel mostrado por Giménez en los últimos encuentros. El Xeneize ya incorporó en este periodo a Lozano, Montero y Villa, pero el cuerpo técnico que encabeza Rodolfo Arruabarrena considera indispensable cerrar un centrodelantero antes del cierre.
El mercado de pases del fútbol argentino se extiende hasta el 31 de julio, aunque los clubes que transfieran jugadores al exterior tendrán un margen extra para incorporar hasta el 2 de septiembre. Aun con ese plazo extendido, la prioridad en Boca es resolver la llegada del refuerzo ofensivo lo antes posible.
Con la negativa de Castillo, las fichas de Riquelme se concentran ahora en destrabar el pase de Passerini antes de que caiga el telón del libro de pases, mientras el plantel se enfoca en la vuelta de los 16avos de final de la Copa Sudamericana frente a O’Higgins en Chile.
