La Selección Argentina enfrenta a Egipto este martes por los octavos de final del Mundial 2026. Y en la previa del partido, en el plantel y el cuerpo técnico del seleccionado campeón del mundo hay «fastidio«. Por un tema logístico, pero también, y sobre todo, por la elección de un árbitro que «llama la atención«.
«La tormenta que se desató anoche en Atlanta obligó a que se mantengan en Fort Lauderdale durante una hora y media para poder despegar. El retraso y el fastidio de los campeones del mundo. La cena iba a ser a las 9 de la noche y se terminó dando a las 11 de la noche», arrancó contando Diego Monroig en ESPN.
«El entrenamiento es hoy y hay contacto de prensa de Scaloni y un jugador por la tarde, a la espera de la confirmación del posible 11. Veremos si tiene ganas de despejar algunos interrogantes. Y sobre todo la designación evitable de un árbitro francés, que llama la atención», agregó el periodista.
El árbitro elegido es François Letexier, un francés, reconocido por FIFA y UEFA como uno de los mejores en el rubro, que suele dirigir partidos importantes en competencias europeas. Fue el árbitro de la final de la Europa League, y dirigió un polémico encuentro de Champions League entre Benfica y Real Madrid, donde Gianluca Prestianni fue acusado de racismo por Vinicius.
Sin embargo, la polémica es por la nacionalidad del árbitro. Es que desde la final del Mundial 2022, se desató una gran rivalidad entre Argentina y Francia. Y en el seno del seleccionado campeón del mundo se instaló ruido por la elección de un árbitro galo para este encuentro.
«Es un árbitro al que no le gusta la maña sudamericana, para nada. El roce constante tratando de sacar ventaja. Este árbitro lo rechaza y veremos cómo se termina dando el partido. No le termina de convencer que el fútbol se juegue en esos parámetros y para nosotros es normal», dijo Monroig.
«La pregunta es qué hubiese pasado en Francia si aparece un árbitro argentino, un rival directo con recientes rivalidades. La última vez que un árbitro francés dirigió a Argentina fue en 2002, de ahí en adelante nunca más, y ha crecido la rivalidad después de la final en Qatar. Lo mismo si hubiese pasado con España, Inglaterra o Brasil con un árbitro argentino», afirmó el periodista.
