(BUENOS AIRES).- “El chileno no completó el entrenamiento de Boca de este martes por una nueva molestia en el aductor y es duda para viajar a Chile para medirse ante O’Higgins”, informó el periodista Augusto César. Carlos Palacios se resintió de la lesión en el músculo pectíneo de la pierna derecha y está prácticamente descartado para la revancha que Boca disputará este jueves en Rancagua, por los playoffs de la Copa Sudamericana.
El partido, que define el pase a los octavos de final, se juega en el estadio El Teniente desde las 21.30. El equipo de Rodolfo Arruabarrena llega a Chile con la ventaja del 1-0 que consiguió en La Bombonera la semana pasada, en el encuentro de ida.
Carlos Palacios volvió a sentir las molestias durante la práctica del martes, la misma que no pudo terminar. Apenas empezó a trabajar con normalidad, el músculo pectíneo le dio otra señal de alarma y enseguida se apartó del grupo. El cuerpo médico le realizará nuevos estudios para determinar la gravedad de la recaída.
El chileno ya arrastraba esa incomodidad física: las mismas molestias lo habían dejado afuera de la convocatoria justo para la ida ante O’Higgins y también para el debut en el Torneo Clausura frente a Deportivo Riestra. Hasta ese momento solo había sumado un puñado de minutos en la Copa Argentina contra Sarmiento —ingresó a los 27 del complemento por Alan Velasco— y en el amistoso de pretemporada ante Athletico Mineiro.
Arruabarrena buscaba recuperar a Carlos Palacios de a poco, convencido de que podía ser un recurso distinto para el segundo tiempo en Chile, pero la seguidilla de parates volvió a frustrar la puesta a punto. La baja se suma a la necesidad de levantar el ánimo tras la derrota 3-0 contra Riestra, un cimbronazo que incomodó al plantel en la previa del viaje.
La situación de Palacios inquieta por la larga inactividad que acumula y porque cada intento de reincorporación termina en un nuevo parate. Desde que aparecieron las primeras molestias no pudo completar ningún entrenamiento exigente sin que el pectíneo volviera a trabarle la puesta a punto.
Palacios tiene contrato con Boca hasta el 31 de diciembre de 2029, un vínculo largo que el club mantiene pese a los rumores de salida de mercados anteriores y a un rendimiento que nunca terminó de consolidarse. El semestre había arrancado como una oportunidad para enderezar esa historia, pero la lesión vuelve a demorarlo.
