(BUENOS AIRES).- “Las operaciones pasan. El compromiso, el trabajo y el corazón de nuestra Selección quedan para siempre”. Con esa frase, Claudio “Chiqui” Tapia rompió cuatro días de silencio y salió a bancar al plantel argentino después de la derrota en la final del Mundial 2026.
El presidente de la AFA publicó el 23 de julio una extensa carta dirigida “a todos los argentinos”, en la que combinó el reconocimiento deportivo hacia España, flamante campeona del mundo, con una denuncia frontal contra lo que definió como una campaña de desprestigio. “No se pudo con España. Fueron superiores, ganaron bien y hay que saber reconocerlo. En el deporte también se aprende aceptando las derrotas con la misma grandeza con la que se celebran las victorias”, escribió.

El respaldo al ciclo de Scaloni
A pesar del golpe en la definición, Tapia puso en valor el camino del equipo que dirige Lionel Scaloni. “Este grupo venía de darle una enorme alegría al país. Argentina había festejado un partido antes porque este equipo volvió a demostrar por qué representa tanto para nuestra gente”, señaló. En esa línea, reivindicó un ciclo que acumula el título en Qatar 2022, dos Copas América y una Finalíssima, y destacó el “sacrificio” de jugadores y cuerpo técnico, que estuvieron más de 50 días lejos de sus familias durante la competencia.
“Duele perder. Nos duele porque somos competitivos, porque somos el equipo más ganador de la historia y porque el segundo puesto nunca nos conforma”, admitió el dirigente. Y enseguida pidió poner el foco en el esfuerzo del grupo: “Paremos la pelota un momento. Pensemos en el sacrificio de estos jugadores, del cuerpo técnico y de cada persona que trabajó durante más de 50 días lejos de sus familias, con un solo objetivo: representar a la Argentina de la mejor manera posible”.
La denuncia contra las “operaciones”
El tramo más duro de la carta llegó cuando el presidente de la AFA apuntó contra quienes buscaron instalar críticas y teorías infundadas tras la final. “No se dejen llevar por las mentiras ni por las operaciones que solo buscan desestabilizar. Basta de intentar enfrentar a quienes tanto le dieron a nuestro fútbol”, escribió Chiqui Tapia en un pasaje que buscó contener al plantel después de días de rumores cruzados, incluidos los que insinuaron supuestas citaciones judiciales en Estados Unidos de las que la propia AFA había tenido que salir a desmentir.
Tapia también apeló al orgullo continental y a la identidad del seleccionado para neutralizar las críticas. “También representamos a toda América con enorme orgullo. Defendemos nuestros colores, nuestra bandera y nuestro país en cada cancha del mundo”, expresó. Y remató su descargo con una promesa sin excusas: “Acá no hay excusas. Acá se juega al fútbol. Y esta Selección seguirá representando a la Argentina con el orgullo de siempre”.
La carta funciona, además, como un cierre simbólico de ciclo. Con Lionel Messi ya fuera de la consideración para futuras convocatorias, la Selección argentina empieza a enfocarse en un recambio generacional que Scaloni y su cuerpo técnico ya trabajan puertas adentro del predio de Ezeiza.
