(BUENOS AIRES).- "La limpieza era más grande", dijo Martín Costa sobre el proceso de depuración que encaró Rodolfo Arruabarrena en Boca. El periodista sostuvo que el entrenador se quedó corto y debió haber ido por más salidas en el plantel.
Costa explicó que el Vasco planeaba una cirugía mayor del grupo, pero la descartó por temor a repetir una situación límite. Según detalló, Arruabarrena no pudo o no quiso ejecutar esa limpieza profunda porque si no Boca terminaba como River en Mallorca, con apenas 14 jugadores disponibles.
Pese a ese señalamiento, el conductor aclaró que para él el técnico "es el menos responsable" del presente futbolístico del club. "Boca está en un momento donde no hay que ser terminante, no hay que subirla a la ola de la locura que leo y veo que hay", añadió.
La crítica más filosa apuntó a una decisión puntual tomada el domingo 28 de julio: los once cambios que dispuso Arruabarrena de una sola vez. Costa fue directo: "yo no comparto. Once tipos así de golpe y en un escenario más allá del escenario, digo de jugadores que están un poco desgastados, para mí no era lo conveniente y salió mal, salió muy mal".
El periodista advirtió que la movida dejó consecuencias en el equipo y que el resultado adverso potenció un clima de histeria que, a su juicio, no ayuda. Insistió en que la responsabilidad mayor no pasa por el banco de suplentes sino por un plantel que ya mostraba signos de desgaste.
En esa línea, remarcó que meter once cambios de golpe en un contexto de jugadores "desgastados" fue un error de cálculo. La referencia a River en Mallorca —cuando el equipo millonario viajó con apenas 14 futbolistas por una explosión de lesiones— funcionó como un espejo de lo que Arruabarrena quiso evitar, aunque la solución intermedia tampoco dio resultado.
Martín Costa profundizó en su análisis del momento que atraviesa Boca y apuntó que la ola de locura que percibe en las redes y en los medios no se condice con la realidad del equipo. Para el periodista, el entrenador es quien menos responsabilidad carga en un presente marcado por el desgaste físico y anímico del plantel.
La decisión de mover el tablero con once modificaciones de entrada, en un escenario que Costa calificó como "más allá del escenario", expuso las limitaciones de un grupo que arrastraba fatiga acumulada. El periodista subrayó que Arruabarrena evaluó una limpieza más profunda del plantel de Boca pero dio marcha atrás para no repetir la experiencia de River en la pretemporada en Mallorca, cuando el equipo de Núñez quedó reducido a catorce jugadores.
Con el mercado de pases todavía activo, la lectura que trazó Costa sugiere que el cuerpo técnico debería retomar la profundidad de la depuración que imaginó en un principio, sin apelar a soluciones de emergencia que, como la del domingo, ya mostraron su contracara.
