(BUENOS AIRES).- Eduardo Coudet deberá afrontar el inicio del Torneo Clausura con cuatro bajas importantes en el plantel de River Plate. Sebastián Driussi, Agustín Ruberto, Juan Portillo y Tobías Ramírez no estarán disponibles para la primera fecha, lo que obliga al entrenador a repensar el once inicial en un momento donde el equipo todavía busca funcionamiento.
La ausencia de Sebastián Driussi es la que más impacto genera puertas adentro. El atacante, uno de los jugadores de mayor jerarquía del plantel, llegó al club para ser referencia ofensiva y su capacidad para moverse por todo el frente de ataque representa una alternativa de peso que Coudet no podrá usar en el arranque del campeonato. Las fuentes consultadas lo describen como "uno de los jugadores de mayor jerarquía del plantel" y remarcan que su baja obliga al cuerpo técnico a esperar para volver a contar con él.
A Driussi se suma Agustín Ruberto, el delantero juvenil que venía sumando protagonismo y aparece como una de las apuestas fuertes del club para el futuro. El propio entorno del plantel señaló que el pibe "venía sumando protagonismo y aparece como una de las apuestas del club para el futuro". Su baja reduce todavía más las variantes en ataque y posterga otra vez la chance de verlo sumar minutos oficiales con la camiseta de River.
Con las dos ausencias en ofensiva, el cuerpo técnico queda obligado a definir cómo armará el frente de ataque. La dirigencia continúa moviéndose en el mercado de pases para incorporar nombres que amplíen la competencia interna y cumplir con algunos pedidos puntuales del entrenador. El objetivo de fondo es que el plantel tenga suficientes alternativas para afrontar todos los desafíos del semestre sin depender de unos pocos jugadores, pero el debut se juega ahora y Coudet deberá encontrar soluciones con los futbolistas que tiene a mano.
Las bajas en defensa
Los problemas no terminan ahí. Juan Portillo tampoco podrá ser tenido en cuenta. El defensor había sido una opción valiosa por su polifuncionalidad: puede desempeñarse en diferentes sectores de la cancha y esa característica le daba al técnico variantes tácticas que hoy no están disponibles. Su ausencia obliga a reorganizar piezas en un sector donde la polivalencia es un recurso escaso dentro del plantel actual.
A su vez, Tobías Ramírez —otra alternativa joven dentro del plantel— también se pierde el comienzo del Clausura. Su baja limita las opciones para conformar la última línea y darle descanso a los habituales titulares, justo en un semestre exigente que recién empieza. Con Ramírez y Portillo fuera de competencia, Coudet deberá evaluar si les da mayor protagonismo a otros juveniles o si reacomoda a jugadores que venían esperando una oportunidad desde el banco.
Las cuatro ausencias golpean en un momento donde River todavía busca consolidar la idea de juego que pretende el entrenador. El calendario es exigente y el margen de error, escaso; arrancar con bajas en todas las líneas no era el escenario ideal para un cuerpo técnico que necesita rodaje y resultados desde la primera jornada.
Mientras el plantel sigue en proceso de armado, Coudet ya trabaja en las soluciones para el debut. Las cuatro bajas son un dolor de cabeza para el entrenador, pero también abren la puerta para que otros jugadores —juveniles o aquellos que venían esperando una oportunidad— demuestren que están preparados para asumir responsabilidades desde la primera fecha. La pelota, ahora, la tienen ellos.
