(BUENOS AIRES).- Eduardo Coudet rearmó el once de River para visitar a Gimnasia y Esgrima La Plata con una baja que le cambió los planes: Aníbal Moreno no se recuperó de la lesión en la rodilla derecha y quedó descartado. El técnico, que vuelve a dirigir desde el banco tras cumplir una fecha de suspensión, dispuso un solo cambio en ataque, con el ingreso de Ángel Correa por Facundo Colidio, para cortar un arranque de temporada que incluyó la eliminación en Copa Argentina y la caída frente a Barracas Central en el debut del Torneo Clausura.
Aníbal Moreno continúa con la recuperación de la lesión que lo dejó fuera del estreno en el campeonato. El mediocampista no logró evolucionar en los tiempos esperados y el cuerpo técnico confirmó que no viajará a La Plata. Sin su presencia, Coudet sostendrá una estructura similar a la del fin de semana pasado, con Kevin Castaño, Enzo Pérez y Giuliano Galoppo en el mediocampo.
La única modificación será ofensiva. Ángel Correa aparece con grandes posibilidades de reemplazar a Facundo Colidio desde el arranque, buscando darle mayor movilidad al ataque y mejorar la eficacia que preocupó tras la derrota con Barracas Central. El probable once sería Franco Armani; Gonzalo Montiel, Nicolás Otamendi, Lucas Martínez Quarta y Marcos Acuña; Kevin Castaño, Enzo Pérez y Giuliano Galoppo; Maximiliano Meza; Ángel Correa y Sebastián Driussi.
El regreso de Coudet al banco de suplentes es otra novedad importante. Cumplió la suspensión que le impidió estar en el campo durante el debut y ahora podrá dirigir en un partido que considera clave para la recuperación del equipo. Su presencia apunta a devolverle confianza a un plantel que mostró altibajos y necesita reencontrarse con el funcionamiento futbolístico después de una serie de resultados negativos que encendieron las alarmas entre los hinchas.
River llega al Bosque envuelto en dudas. La eliminación en la Copa Argentina y la derrota como local ante Barracas Central encendieron las alarmas en Núñez. El margen de error se achica porque en pocas semanas afrontará los octavos de final de la Copa Sudamericana, uno de los grandes objetivos del año. Más allá de las críticas, en el club confían en que el plantel tiene la jerarquía suficiente para revertir el momento.
El partido ante Gimnasia aparece como una prueba de carácter. Coudet apuesta a la continuidad de la mayoría de los titulares y espera que el regreso al triunfo permita dejar atrás un inicio turbulento. La intención es tocar lo menos posible la formación y que la reacción del grupo llegue cuanto antes.
El choque de este miércoles puede transformarse en el punto de partida para recuperar la confianza o profundizar un presente que obliga a River a reaccionar. La presión es alta, pero en Núñez creen que el plantel tiene la categoría suficiente para dar vuelta la página.
