(BUENOS AIRES).- River Plate arrancó el Torneo Clausura con una derrota inesperada por 1-0 frente a Barracas Central en el Monumental, en un partido que Eduardo Coudet siguió desde afuera por suspensión. Su ayudante, Ariel Broggi, fue el encargado de dirigir al equipo y, tras el encuentro, tomó una decisión que llamó la atención: "no dio declaraciones ante la prensa" y evitó cualquier tipo de explicación pública sobre lo sucedido en el campo de juego.
Coudet no pudo sentarse en el banco de suplentes por la sanción que arrastraba desde la expulsión en la final del Torneo Apertura ante Belgrano. Broggi se convirtió en la voz de mando durante los 90 minutos frente al Guapo y, una vez consumada la caída, optó por el silencio. El cuerpo técnico del Chacho Eduardo Coudet decidió no responder preguntas sobre el rendimiento del equipo ni sobre el difícil momento que atraviesa el Millonario.
La negativa a hablar expuso el mal presente del conjunto de Núñez, que volvió a decepcionar ante su gente. La caída frente a Barracas Central se suma a la reciente eliminación en los 16avos de final de la Copa Argentina contra Aldosivi, lo que profundiza el descontento de los hinchas. Las dos derrotas consecutivas pusieron a Eduardo Coudet en el centro de las críticas, mientras el equipo intenta encontrar respuestas dentro de la cancha.
En lo futbolístico, el equipo de Damián Ayude golpeó a los 22 minutos del primer tiempo con un tanto de Gonzalo “Toro” Morales, delantero a préstamo desde Boca. A pesar de que River dominó la posesión y generó chances para igualar, no logró vulnerar el arco rival y sumó otro resultado negativo en su propia casa. El partido marcó el debut oficial con la banda roja de refuerzos de jerarquía como Nicolás Otamendi, Ángel Correa y Lucas Beltrán, aunque las incorporaciones no alcanzaron para torcer la historia.
El cortocircuito por el campo de juego
En paralelo a la derrota, surgió un foco de conflicto entre Coudet y la dirigencia de River por el mal estado del césped del Monumental. Los directivos responsabilizaron al entrenador por el resembrado que se le hizo al campo de juego. El Chacho le había solicitado ese trabajo al canchero para que estuviera en óptimas condiciones al regreso del Mundial 2026, pero se realizó en pleno invierno, una época que no resultaba la ideal para ese procedimiento.
Más allá de que le advirtieron al técnico que no era el momento adecuado, Coudet insistió y el trabajo se concretó cuando el plantel regresó de la pretemporada en Alicante. "El césped del Monumental estuvo lejos de su mejor versión para el estreno en el certamen local y los directivos señalan al Chacho como uno de los responsables". Se espera que la cancha muestre una mejora recién para el partido contra Rosario Central, estipulado para el domingo 2 de agosto.
La crisis futbolística de River suma ahora un nuevo cortocircuito puertas adentro, con un cuerpo técnico que evitó dar la cara tras la derrota y una dirigencia molesta por las decisiones del entrenador sobre el campo de juego. El Millonario buscará recuperarse en la próxima fecha, cuando visite a Gimnasia en La Plata, mientras que Barracas Central intentará sostener el envión anímico recibiendo a Aldosivi.
