(BUENOS AIRES).- “Egipto no le teme a nadie”. Con esa frase, Hossam Hassan, el entrenador de Egipto, caldeó la previa del duelo de octavos de final del Mundial 2026 ante Argentina, la vigente campeona del mundo. El partido se jugará este martes 5 de julio en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, con la Albiceleste obligada a mejorar la imagen que dejó en el sufrido triunfo sobre Cabo Verde.
Hossam Hassan amplió su mensaje sin titubeos: “Conocemos a nuestros rivales y los respetamos. Trabajaremos duro y tomaremos las medidas necesarias”. El DT egipcio intenta transmitir confianza a un plantel que asume el rol de víctima pero sueña con dar el batacazo en el certamen.
Argentina, en tanto, arrastra las dudas que generó la ajustada victoria frente a Cabo Verde. El propio Lionel Messi había señalado, después de aquel encuentro, la necesidad de mejorar la presión alta y la coordinación defensiva, aspectos en los que el cuerpo técnico de Lionel Scaloni puso el foco durante la semana.
Scaloni todavía no confirmó a los titulares y evalúa retoques en todas las líneas para evitar otra noche de sobresaltos. Las variantes que prueba en las prácticas apuntan a recuperar la solidez que el equipo mostró en la conquista del título en el Mundial 2026, torneo en el que la Albiceleste defiende la corona conseguida en Qatar.
La delegación albiceleste aterrizó este lunes en Atlanta, luego de una demora por tormentas que alteró la hoja de ruta prevista. Pese al contratiempo, el plantel se instaló en la concentración y se entrenó en el mismo Mercedes-Benz Stadium en el que mañana definirá su suerte. El estadio, con capacidad para más de 70.000 espectadores, será el escenario de uno de los cruces más atractivos de esta fase del Mundial 2026.
Del otro lado, Egipto llega envalentonado y con un discurso que rehúye de los complejos. Hassan repitió que su equipo no saldrá a especular y que buscará aprovechar cada espacio que le conceda el campeón, con la ilusión de firmar una de las grandes sorpresas de la Copa del Mundo. Los africanos completaron una fase de grupos sólida y confían en su orden defensivo para neutralizar el ataque argentino.
Con el once todavía sin definirse, Argentina afronta la última práctica antes de un partido que no admite errores. El historial entre ambos equipos es escaso, pero el antecedente más fresco data de un amistoso en el que los dirigidos por Scaloni se impusieron con autoridad. Mañana, desde las 21:00 hora argentina, la pelota comenzará a rodar en Atlanta y la Albiceleste tendrá que demostrar que está a la altura de su condición de favorita. El ganador se medirá en cuartos de final con el vencedor del cruce entre Países Bajos y México.
