POLÍTICA

El drama de 150 familias tras el cierre de la última fábrica que producía zapatillas Nike en Argentina

 

Hugo Penayo, trabajador de la planta de Dass en Eldorado durante diez años, relató el impacto de la decisión de la empresa y cuestionó la apertura de las importaciones.

 
Zapatillas Nike

Las familias de la ciudad de Eldorado, en Misiones, enfrentan un duro escenario tras confirmarse el cierre definitivo de la planta del Grupo Dass, la última que fabricaba zapatillas Nike en Argentina. Hugo Penayo, uno de los 150 trabajadores despedidos que llevaba una década en la empresa, brindó un testimonio desgarrador sobre el final de la producción y el impacto que esto tendrá en la comunidad.

«Hasta el 17 de julio tenemos producción; una vez que se termine, ya no produciremos más», relató Penayo en diálogo con Radio 10. La fábrica, que operaba desde 2007, cerrará definitivamente sus puertas y trasladará toda su producción al exterior.

El impacto de las importaciones y el fin de la fabricación local

Penayo fue tajante al explicar las razones detrás de la decisión empresarial. Según el trabajador, el cambio en las políticas comerciales facilitó que las grandes marcas deportivas prefieran importar productos terminados en lugar de sostener la manufactura en suelo argentino.

“En pocas palabras, es que las marcas deciden traer las zapatillas hechas en lugar de producir acá”, sentenció Penayo. Bajo esta nueva lógica, el Grupo Dass mantendrá un perfil exclusivamente comercial en el país, distribuyendo calzado importado de marcas como Fila, Umbro y Asics desde sus centros logísticos en Buenos Aires. Penayo lamentó la situación que están atravesando en su provincia y atribuyó el cierre de la empresa a las importaciones. El trabajador cuestionó la apertura del mercado y sostuvo que dificulta la competencia con la mano de obra extranjera.

El impacto económico en el municipio de Eldorado

El cierre no solo afecta a los 150 empleados, sino que también representa un fuerte impacto económico para la localidad misionera, aseguró Penayo. Según sus cálculos, la salida de la fábrica implica que dejarán de circular más de 200 millones de pesos mensuales en el mercado local.

“Impacta mucho en la ciudad… nosotros consumimos en los kioscos, mercados, remises”, explicó Penayo, quien a sus 32 años y con una familia a cargo, ve un panorama desolador en el mercado laboral regional. Ante la falta de ofertas de empleo en otros rubros, el trabajador contó que planea utilizar su indemnización para iniciar un emprendimiento propio. “El único pensamiento es emprender algo, evaluar una pizzería o vender comida”, expresó.

Penayo y el deterioro del empleo según cada Gobierno

El testimonio del misionero también puso en perspectiva la inestabilidad histórica del sector según los Gobierno de turno. Penayo recordó que la planta llegó a contar con cerca de 1500 empleados durante la gestión de Cristina Kirchner. Luego, afirmó que esa cifra cayó drásticamente hasta los 300 trabajadores durante el gobierno de Mauricio Macri.

“Cuando entró Macri… casi se cerró esa fábrica… por la apertura de la importación”, recordó el trabajador. Aunque la planta logró una leve recuperación y llegó a los 500 empleados en 2021 bajo un esquema de sustitución de importaciones, el nuevo escenario económico volvió a golpear la producción hasta el cese total.

Con la producción detenida, los trabajadores de Eldorado esperan cobrar el 100% de sus indemnizaciones mientras la fábrica que supo ser un motor industrial de Misiones se convierte en un capítulo cerrado de la historia de la región.